Bruce Springsteen ofreció un concierto de 3 horas y 50 minutos en el estadio Santiago Bernabéu en Madrid

Bruce Springsteen ha ofrecido en Madrid el último concierto de los que tenía programados en España con motivo de su actual gira mundial, en la que presenta en directo un álbum titulado Wrecking ball, publicado el pasado mes de marzo.

Una gran fiesta de casi 4 horas de duración. Sí, aunque parezca increíble, casi 4 horas. 3 y 50 minutos. Es posible que sea uno de los 3 ó 4 conciertos más largos de su carrera. En un estadio Santiago Bernabéu lleno, y con el público entregado. Aunque el primero y más apasionado parecía el propio Springsteen. Rondando los 63 años, una edad normal de un abuelo, pero con el espíritu de un adolescente.

Bruce siempre ha estado implicado con los problemas de la sociedad en la que nos ha tocado vivir. Varios speechs en los que hablaba sobre la crisis, sobre los que ya no estaban con nosotros. Transmitía felicidad, simpatía, accesibilidad, humanidad… Y eso en una figura del rock, tiene mucho valor. Un auténtico ejemplo.

16 seres humanos (músicos y coristas) sobre el escenario. Y la aparición como invitado de John Lyon de Southside Johnny & The Asbury Jukes, que ha estado de gira por España.

Comenzaron con un clásico como Badlands, y entre los primeros cortes del setlist se incluyeron temas de Wrecking ball, como el single, We take care of our own, o la canción que aporta el título a la colección.

Coincidimos con compañeros de indirectosmusica.com que también habían estado en Donostia a inicios de mes viendo a este fenómeno. Nos comentaban que el repertorio estaba siendo muy distinto al que Bruce ofreció junto a su E Street Band en la localidad vasca.

Sonaron Murder incorporated, The river (dedicada a Nacho, un joven mallorquín de 20 años fallecido de un cáncer, y que soñaba con asistir a este concierto), Because the night, The rising, y justo antes de los bises una gran interpretación de Thunder road.

La prórroga fue de traca. Comenzó con el Rocky ground de su reciente último disco, y uno de los temas del año para nosotros. Quizá el primer rap en una canción de Springsteen. Luego clásicos como Born in the USA, Born to run, Hungry heart, una versión de Seven nights to rock, Dancing in the dark, 10th avenue freeze-out. Para cerrar con el Twist and shout que popularizaran los Beatles.

Emotivo recuerdo para Clarence Clemons, el componente de la banda fallecido en junio del año pasado. La letra de “10th avenue freeze-out” hace referencia a cuando el saxofonista, apodado “Big man”, se unió al grupo. En la canción hay solo de saxo; pero en ese momento la música y sus compañeros se paran, y aparecen imágenes muy especiales en pantalla gigante de Big man. Ahora el nuevo saxofonista es un sobrino de Clemons (Jake), que toca genial.

Mucha cercanía de Bruce con el público. Saludando, sacando a un chiquillo a cantar con él, accediendo a la petición de intercambio de armónica, a que una chica bailara con el guitarrista Nils Lofgren…

Sin duda, el Jefe disfruta a tope de su profesión. Su expresión, sus miradas, sus ojos cerrados en ciertos momentos, son pruebas muy claras. Nosotros también hemos disfrutado, aunque ha sido un poquito largo. Ya lo decía Keith Richards… muy bien, pero 3 horas. Pues en esta ocasión han sido 3:50!!!.

ESMASACTUAL/Agencias

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