Cómo limpiar los mosquitos del coche

¿Cómo limpiar los mosquitos del coche? Cuando vuelves de un viaje en coche, siempre tienes que darle un ‘fregado’.

Las manchas en la tapicería (Cómo limpiar la tapicería), el polvo (Cómo limpiar el coche en cinco pasos) o los insectos en la carrocería no fallan. Hay que tener en cuenta cómo limpiar los mosquitos del coche. Pues bien, la sensación de placer sólo dura hasta la primera parada: los faros, la zona final del capó y la calandra es un cementerio de insectos. ¿Se trata de un suicidio colectivo? Hay que actuar con rapidez o en poco tiempo, o en consecuencia ya no se verá ni la matrícula. Si se dejan mucho tiempo sin limpiar llegarán a atacar la capa de pintura.

El primer paso para limpiar los mosquitos del coche es ablandar la zona con agua antes de aplicar cualquier producto químico. Otra regla de oro es no aplicar los productos cuando la chapa del vehículo está todavía caliente para que no se evapore a los pocos segundos. El tiempo de actuación es fundamental para obtener buenos resultados sin excesivo esfuerzo. Como ocurre con el pulverizador espumoso de la marca Caramba (300 ml, por 2,40 euros) que, a la vez que actúa se seca a la velocidad de la luz.

Tras una primera pasada siguen quedando restos de mosquitos que quedan incrustados sobre la chapa. Será necesario volver a mojar y aplicar más el producto para limpiar los mosquitos del coche. Esto también ocurre con los jabones líquidos como los limpiacristales de Krafft (1 l, por 2,25 euros) o de la marca británica Auto Glym (500 ml, aprox. 10 euros): escurren con rapidez sin tener tiempo para reblandecer y desincrustar la zona.

Lo cierto es que, a la hora de limpiar los mosquitos del coche, estos dos últimos son mucho más efectivos sobre las lunas que sobre la carrocería de chapa. Hay que reconocer que el precio de Krafft no tiene rival y no queda más remedio que perdonarle algunas carencias importantes, como la falta de dosificador que hace que se desperdicie mucho líquido en el proceso. No ocurre lo mismo con el limpiador inglés, cuyo precio es casi diez veces mayor.

El GS27 (250 ml, por 6,95 euros), también en versión espuma, seca con lentitud pero aconseja el uso añadido de una esponja sobre la superficie. Normalmente no es suficiente con una única pasada. Un caso similar al eliminador de insectos Sonax (500 ml, por 8 euros) que también requiere la utilización de un paño tras unos minutos de espera. El resultado final es excelente. Muy recomendable y a precio más que competitivo es la espuma acuosa de Holts (400 ml, por 4,50 euros) para mosquitos y excrementos de aves. Con muy poca cantidad de agua y, tras la primera pasada, la zona queda libre de feos visitantes. El uso de un trapo para primero frotar y posteriormente secar es siempre inevitable.

Para empezar a limpiar los mosquitos del coche, con una toalla bañada en agua con cualquier producto de limpieza doméstico, cubriendo la zona durante toda la noche, se logrará ablandar los restos de mosquitos de la superficie. Nunca se debe utilizar papel de periódico para frotar o secar el coche, ya que la tinta puede dejar manchas negras sobre la pintura.

Es importante que la zona esté siempre suficientemente empapada para no rayar. Las balletas sólo deben emplearse sobre el cristal, no sobre la carrocería. A los estropajos de cocina no se les ha perdido nada en el coche, dejarían marcas hasta en lunas. Mejor utilizar una esponja envuelta en un trapo de algodón que se puede fabricar de forma casera a partir de una prenda de vestir vieja. Es una forma sencilla de lograr un trapo antimosquitos perfecto. Por otro lado, quedan prohibidas las esponjas de cocina, que son para raspar la suciedad de las cacerolas, no para rayar la pintura del coche.

EML|V.Ramirez-Lucas|Fotos: J.F.

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