CulturArts restaura huesos de dinosaurios con 125 millones de años

Fueron encontrados en el yacimiento de Sant Antoni de la Vespa por el IVC+R entre 2005 y 2008 · Se muestran al público a partir de este fin de semana en una exposición en el Ayuntamiento del municipio · Se trata 86 huesos de Saurópodos del Cretácico Inferior y de una tortuga del Cretácico

125_millones_de_anyos_23062013CulturArts Generalitat ha inaugurado esta mañana una exposición en el Ayuntamiento de Morella donde se muestran 86 restos de huesos de dinosaurios restaurados por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (IVC+R).

En concreto, se trata de las partes anatómicas de tres Saurópodos del Cretácico Inferior con 125 millones de años, encontrados en el yacimiento castellonense de Sant Antoni de la Vespa.

Según ha indicado la subdirectora del IVC+R, Carmen Pérez, "esta exposición muestra algunos de los vestigios de dinosarurios más importantes encontrados en la Comunitat Valenciana en los últimos años".

Además de los Saurópodos, también se puede observar los restos tortuga del Cretácico, única en su género e identificada en otros yacimientos de Morella.

Todos los elementos mostrados en la exposición proceden de las campañas de excavación realizadas en el yacimiento entre los años 2005 y 2008 restaurados mediante análisis, microscopia electrónica, escáner 3d y TAC.

Cabe recordar que el entorno del municipio de Morella fue una zona con una intensa vida en la época de los dinosaurios del cretácico debido a la geología, la orografía y las condiciones del terreno.

Cómo se restauran huesos de dinosaurios

La matriz sedimentaria de los restos paleontológicos de Sant Antoni de la Vespa presentaba diferentes grados de compactación según las zonas, encontrándose en zonas puntuales fusionado a la superficie ósea.

Además de estas concreciones, otras de menor dureza aparecen en las numerosas fisuras y grietas. Por lo general, presentan un alto grado de fragmentación y astillado.

De muchas de estas fracturas se aprovechan las raíces para abrirse camino, suponiendo en ocasiones un gravísimo daño, ya que pueden provocar la aparición de nuevas grietas y fisuras, deformación e incluso llegar a romper el material.

Cada pieza fue sometida a un estudio por Tomografía Axial Computerizada que dio información acerca del estado interno del fósil en cuanto a densidad y fisuras. Del mismo modo se elaboró una imagen en tres dimensiones de la pieza.

Tras su hallazgo, los fósiles se embalaron en contenedores rígidos de escayola para enviarlos al laboratorio, donde se comenzó con el proceso de limpieza.

Este tratamiento comenzó con la retirada del sedimento depositado sobre el fósil y con el fin de fortalecer las zonas más frágiles y se ha realizado una consolidación con una resina acrílica.

Con la adhesión de los fragmentos se ha conseguido devolver la unidad formal y estructural a la pieza, lo cual permite su manipulación y exposición. La reintegración volumétrica se ha realizado con una masilla de la misma gama tonal que el fósil y fácilmente discernible.

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