El agujero negro llamado Cataluña

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Por JUAN BENITO RODRIGUEZ MANZANARES. Columnista y Escritor.
Un agujero negro por definición de la astronomía es, “Una región finita del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa suficientemente elevada para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de ella.”

Así que podríamos decir que Catalunya por definición de la lógica es, “Una región finita de España en cuyo interior existe una concentración de ego exacerbado suficientemente elevada para generar un separatismo-independentismo descomunal tal que ningún pancatalanista, ni siquiera los menos convencidos, pueden escapar de él.

Y por qué digo esto nada más comenzar este artículo, pues realmente porque Cataluña es como una aspiradora que absorbe de otros lugares lo que ella nunca ha tenido y nunca tendrá por sí misma, pues no genera riqueza al pensar que es más sencillo usurpar la riqueza ya hecha, establecida y reconocida a nivel mundial, y no voy a referirme tan sólo a que a Valencia quiere absorberle su cultural diciendo y escampando que los grandes escritores valencianos como Joanot Martorell, Ausias March, Roiç de Corella y tantos otros son escritores catalanes, o que la paella es catalana, o al hecho de haber patentado el Allioli, tradicional de la cultura valenciana y muy arraigado en la misma, como una salsa catalana.

Tampoco voy a centrarme en el hecho de que en las Islas Baleares la apisonadora catalanista ha cambiado topónimos, (como también lo ha hecho en Valencia), y nombres de calles y monumentos para acondicionarlos a la fonética catalana, llegando en algunos casos a cambiar por completo el significado del término sustituido.

Y tampoco voy a comentar el hecho de que exigen que en la franja de Aragón que hace frontera con Cataluña se hable catalán, pues estas y otras cosas que ya vienen de lejos y durante muchos años, por sabidas a veces ya ni se comentan. Son como un callo que por más que lo limes, siempre está ahí haciendo sufrir a quien lo padece.

Pero ocurre que en los últimos tiempos ese pequeño punto en el mapa que se encuentra entre el norte de Castellón y el sur de Francia, y entre el oeste del mar Mediterráneo y el este de Zaragoza, se ha envalentonado y se ha encabritado como lo hace un potro desbocado sin saber bien lo que hace o por qué, pero no para de pegar coces a todo lo que se pone en su camino.

Esa masa pancatalanista que comentaba al inicio del artículo, hizo que el Archivo de Salamanca, (o parte de él), durante la primera legislatura de Rodríguez Zapatero, se lo llevaran de Salamanca, que había su tradicional morada, a Cataluña, amparándose en la nocturnidad, alevosía y premeditación, y que ahora tras un año en que Policarpo Sánchez en nombre de los investigadores del Archivo de Salamanca interpuso una demanda para que devolvieran a Salamanca, algunos de los papeles que le fueron llevados a Cataluña por, “no ajustarse a los requisitos requeridos”, Ferran Mascarell Consejero de Cultura de la Generalidad de Cataluña, se niega a devolver, desobedeciendo una resolución del Tribunal Constitucional que ha dictaminado que sí deben devolver esos archivos citados a Salamanca.

También esa misma masa pancatalanista ha hecho que la Generalidad de Cataluña, entregara un informe al Gobierno español para que lo incorpore al memorándum que ha de presentar al comité de expertos del Consejo de Europa en el cual denuncia con total tranquilidad y sin ningún cargo de conciencia, “las medidas regresivas de los Gobiernos valenciano, balear y aragonés” sobre la promoción del catalán en los ámbitos de sus competencias territoriales. Pero señores míos, seamos razonables y pensemos con la cabeza; si cada región española nombrada en el informe tiene su propia lengua autóctona, Valencia el valenciano, las Islas Baleares el balear y Aragón el aragonés y en todos los casos es más antigua que el catalán, será lógico que cada Comunidad promocione lo suyo, y luego a voluntad cada una promocione lo que estime oportuno, si lo estima oportuno. Por otro lado, ¿en qué medida promociona Cataluña las lenguas valenciana, balear y aragonesa? En la respuesta que de a esta pregunta la Generalidad de Cataluña, tendrá la medida en la otras Comunidades españolas fomenten el catalán.

Para finalizar este artículo tan sólo diré que llegados a esta situación de absorción e imperialismo, caben dos opciones; que se den cuenta de que se están equivocando, pidan perdón a todo el mundo que ha ofendido (que sería una faena de muchos años, pues muchos son los ofendidos), devuelvan lo que no es suyo a cada legítimo dueño y vuelvan a ser lo que siempre han sido, nada. O que esa masa pancatalanista no deje de crecer en el interior de la región catalana se haga tan grande, tan inmensa y con un peso tan grande, que lleguen a aplastarse a ellos mismos, en su mano está su destino, y sólo ellos han de resolver este dilema, aunque la respuesta según su deriva independentista, ya está tomada.

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