El Barroco suena en la localidad riojana de Sajazarra

    Los rumores previos a la salida de los músicos al escenario dan paso a un silencio señorial. No es para menos. El escenario, la Iglesia de Santa María de la Asunción de Sajazarra, impone. Majestuosidad y buena acústica dan cobijo a un concierto de música de cámara.
La Harmonices Mundi Bozen Baroque Orchestra, dirigida por Claudio Astronio, abrió ayer el XXII Festival de Música Antigua ante cerca de 500 espectadores. Habitantes de Sajazarra, vecinos de localidades cercanas como Anguciana, Haro, Casalarreina, Tirgo y Miranda de Ebro y residentes en época vacacional de toda La Rioja Alta acudieron a la primera cita del festival, cuyo repertorio estuvo protagonizado por piezas instrumentales de Scarlatti, Haydn, Mozart.
«El primer concierto es de repertorio del Barroco del siglo XVIII. Lo que todo el mundo conoce como Barroco y que todo el mundo digiere, ni Renacimiento ni medieval. Nos propusimos hacer un festival de música habitual, al menos en los tres conciertos de la Harmonices Mundi Bozen Baroque Orchestra», explicó el organizador del festival, Gonzalo Ubani, momentos antes del inicio del recital. Claudio Astronio, en su figura de músico residente del XXII Festival de Música Antigua de Sajazarra, ofrecerá tres actuaciones con su orquesta. De ellas, la primera fue la de ayer y las siguientes serán mañana y el próximo jueves. Hoy, a las 20.30 horas, será el turno del mezzosoprano Guillemette Laurens y el arpa barroca de Manuel Vilas interpretando ‘Locuras de amor’ (canciones amorosas de España e Italia de los siglos XVI y XVII). Estoy convencido de que, del mismo modo que en la muestra de artes plásticas el artista se queda, reside y trabaja en Sajazarra, los músicos también notan la residencia relajada. Eso se nota en lo que se muestra en el concierto, hay una preparación que no se da en otras actuaciones», afirma Ubani, que añade: «Así, el músico vive el pueblo, vive Sajazarra».
Y, como en ediciones anteriores, la afluencia de público fue más que notable, apenas había huecos libres entre los bancos de la iglesia. «Antes la música antigua estaba apartada, pero ahora es algo normal. La interpretación de la música antigua como la presentamos aquí se hace ya en los principales festivales de todo el mundo», defiende Gonzalo Ubani. Los músicos de Astronio, que dirigió el concierto desde su piano, ofrecieron una actuación soberbia, llena de matices confeccionados a medida mediante sus instrumentos de cuerda (violines, viola, violoncello y violone).
«A la gente le resulta música directa, música que le toca, no como la del siglo XIX, que es más alambicada, o la del siglo XX, que es más complicada; ésta es más cercana porque era de divertimento, de consumo», afirma Ubani. Y, a la salida del concierto barroco, el público se encontró con un acto añadido, una sorpresa en clave artística. La plaza del Castillo acogió la proyección de un video-arte realizado por Teo Sabando, el artista residente y protagonista de los paralelos XXII Encuentros de Arte Sajazarra.

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