El CSI de Juan Llorens implanta la cirugía de cornetes por radiofrecuencia

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ONDA3.COM|CANAL SALUD.- El centro de salud integrado de Juan Llorens ha ampliado su cartera de servicios al incorporar la cirugía de cornetes por radiofrecuencia. Esta técnica, que desde hace años se viene haciendo en el Hospital General, la han empezado a realizar los otorrinolaringólogos también en Juan Llorens para acercar la atención a los ciudadanos y reducir la lista de espera.

“Estamos potenciando la cirugía menor en los centros de especialidades no solo por la accesibilidad que esto supone para los pacientes, sino porque se sienten más cómodos y en un ambiente que les impone menos que el del hospital”, señala Rafael Micó, director médico de Atención Ambulatoria.

Esta técnica se denomina turbinoplastia y se aplica la radiofrecuencia (energía electromagnética) por medio de unos electrodos que permanecen fríos y transmiten directamente las ondas a los tejidos provocando su vaporización y la destrucción únicamente en el punto de contacto.

Se evita así el daño del tejido circundante, ya que produce una lesión muy localizada a baja temperatura dentro del cornete, pero no daña la mucosa nasal, por lo que las molestias y las complicaciones que produce son mínimas.

En Juan Llorens se ha empezado a intervenir a los primeros pacientes este mes. Los otorrinolaringólogos destacan que se les prepara muy bien antes de hacerle esta técnica, que se realiza habitualmente bajo anestesia local y que suele durar 10 minutos.

Después de la cirugía, los pacientes esperan en la Unidad de Cirugía Sin Ingreso (UCSI) hasta que se recuperan y salen con la hoja del alta y con todas las explicaciones necesarias para los días posteriores a la intervención.

Los cornetes son unas estructuras alargadas y carnosas situadas en el interior de las fosas nasales con una lámina delgada de hueso en su interior. En circunstancias normales son útiles para proporcionar una respiración óptima, ya que facilita la limpieza, el calentamiento y la humidificación del aire que se inspira.

El problema es que cuando los cornetes adoptan un volumen mayor de lo normal se alteran las funciones que realizan y causan molestias, como pueden ser la dificultad para respirar por la nariz, la existencia de dolores en la cara y en la cabeza, la sensación de sequedad nasal o la presencia persistente de mucosidad nasal más o menos espesa.

Esta dificultad para respirar por la nariz propicia la aparición de otros síntomas como la sequedad de boca, faringitis, ronquidos, espesamiento de secreciones de garganta, el síndrome de apnea obstructiva durante el sueño y favorece el padecimiento de cefaleas y sinusitis.

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