El Hospital de Torrevieja referente quirúrgico en cáncer de páncreas localmente avanzado

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ONDA3.COM|REDACCION.- La Unidad de Cirugía Hepatobiliopancreática del Hospital Universitario de Torrevieja atiende a un amplio volumen de pacientes con cáncer de páncreas mediante una compleja intervención quirúrgica que requiere de una especial preparación por parte de los profesionales que integran la Unidad de Cirugía Pancreática.

La técnica, denominada Pancreaticoduodenectomía extendida, ha sido asumida por parte de los cirujanos para obtener un amplio margen quirúrgico con el fin de extirpar todas las células del cáncer en el área y prevenir las recidivas en el área de la cirugía. La Pancreaticoduodenectomía extendida implica la extirpación de las venas circundantes y una amplia resección de los ganglios linfáticos alrededor del páncreas.

La técnica comprende la resección de todos los ganglios del tronco celíaco, arteria mesentérica superior y territorio interaortocavo e incluye, siempre en bloque, la extracción de las venas (mesentérica, porta y/o esplénica), si existen signos de infiltración. Esta técnica lleva desarrollándose desde la instauración de la Unidad, hace casi 4 años, gracias a la experiencia previa de los cirujanos en su realización.

Algunos estudios clínicos sugieren que los hospitales que tratan un número relativamente alto de pacientes con cáncer reportan tasas menores de mortalidad que aquellos hospitales que tratan un número menor de pacientes. Esto mismo se ha establecido cuando hablamos de la supervivencia global y de la supervivencia libre de enfermedad. Los buenos resultados que se obtienen se deben a la experiencia de cirujanos y de los equipos multidisciplinares que atienden a este tipo de pacientes que los hacen expertos en lo que tratan.

25 procedimientos quirúrgicos pancreáticos al año

El Hospital Universitario de Torrevieja realiza unos 25 procedimientos quirúrgicos pancreáticos al año, de los que el 65% son Duodenopancreatectomías cefálicas (DPC), el 25% de estas DPC son con resección y reconstrucción vascular, es decir, Pancreatoduodenectomías extendidas, asegurando con ello unos márgenes negativos y, por lo tanto la realización de una cirugía oncológicamente adecuada.

El manejo de estos pacientes antes, durante y en el postoperatorio se realiza de forma multidisciplinar, de acuerdo a protocolos establecidos según procesos asistenciales integrales consensuados.

Su asistencia global está asegurada por el manejo interdisciplinario (anestesistas, intensivistas, cirujanos, digestólogos, oncólogos, internistas, radiólogos, enfermería) que cuentan con todos los requisitos para el tratamiento seguro y eficaz de la patología pancreática compleja.

La decisión terapéutica de cada uno de los pacientes intervenidos en el Hospital Universitario de Torrevieja se consensua en el seno de un Comité multidisciplinar formado por Digestólogos, Oncólogos, Radiólogos, Cirujanos, Anestesistas y Anatomopatólogos.

La duodenopancreatectomía cefálica (DPC) es la única opción potencialmente curativa para tratar el adenocarcinoma (ADC) de cabeza de páncreas. Los resultados son peores cuando la resección es incompleta o los márgenes quirúrgicos son positivos, y no ofrece ventajas frente a un procedimiento paliativo o no quirúrgico.

Los profesionales quirúrgicos del centro torrevejense, coordinados por María Auxiliadora Amador Marchante, Jefa del Servicio de Cirugía del Hospital Universitario de Torrevieja, en aras de conseguir un margen quirúrgico negativo, realizan de forma estandarizada esta técnica en la que suele estar indicado resecar la vena porta (VP), la vena mesentérica superior (VMS) o la confluencia venosa portomesentérica superior (CVP-MS) con resultados excelentes en cuanto a complicaciones, mortalidad o supervivencia.

Hace algunos años la invasión vascular venosa era considerada una contraindicación para indicar la cirugía. Aún hoy en día ésta constituye una causa para que no se ofrezca este tratamiento potencialmente curativo a los pacientes afectados de un tumor en la cabeza del páncreas, precisamente por la dificultad técnica que supone para equipos de cirugía no experimentados.

No obstante, se ha demostrado que esta técnica, además de aumentar el número de pacientes que se pueden beneficiar de un tratamiento curativo, obtiene los mismos resultados quirúrgicos y una supervivencia a largo plazo que la DPC sin resección vascular, siempre que se obtengan unos márgenes quirúrgicos libres de tumor.

“En mi experiencia personal, con más de 35 casos de resección venosa durante la realización de esta técnica, sólo hemos necesitado la colocación de injerto cuando la resección venosa ha sido mayor de 5 cms. En el resto de los casos, y mediante una liberación hepática, hemos podido realizar la reconstrucción mesentérico-portal mediante una anastomosis término-terminal. En ninguno de estos casos esta resección venosa se ha asociado a morbimortalidad sobreañadida”, añade la doctora Amador.

 

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