El Príncipe Felipe identifica mecanismos que retrasan la muerte por fallo hepático agudo

índice
ES+ACTUAL.REDACCION.- El fallo hepático agudo puede conducir con frecuencia rápidamente a la muerte, por un aumento de la presión intracraneal y herniación cerebral.

El Laboratorio de Neurobiología del Centro de Investigación Príncipe Felipe, dirigido por Vicente Felipo, ha estudiado los mecanismos que conducen al aumento de la presión intracraneal y la muerte y cómo prevenirlos o retrasarlos.

Ya había demostrado que el fallo hepático agudo conduce a una activación excesiva del receptor NMDA en cerebro, que contribuye al proceso que conduce a la muerte. Han comprobado que se puede retrasar la muerte por fallo hepático agudo bloqueando dichos receptores con antagonistas específicos como la memantina o MK-801.

En un artículo que se va a publicar en la revista NeuroMolecular Medicine http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24338618, el grupo ha identificado los mecanismos por los que antagonistas del receptor NMDA retrasan el aumento de la presión intracraneal y la muerte.

El estudio, liderado por el Laboratorio de Neurobiología del CIPF, se ha realizado en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, el Mossakowski Medical Research Centre de Varsovia, Polonia, el Instituto de Investigaciones Biomédicas “Alberto Sols” de Madrid, el Departamento de Patología de la Universidad de Valencia y el Servicio de Nefrología y el Laboratorio del Hospital Clínico de Valencia. El artículo muestra que los antagonistas del receptor NMDA ejercen un doble efecto protector a nivel renal y cerebral.

En el fallo hepático agudo se produce una necrosis masiva de las células del hígado, que ya no pueden ejercer sus funciones de eliminar sustancias tóxicas, entre las cuales se encuentra el amonio. Al no ser eliminado en el hígado, los niveles de amonio aumentan en sangre (lo que se denomina hiperamonemia) y en cerebro, alterando la función cerebral.

El aumento de amonio en el cerebro activa los receptores NMDA lo que conduce a alteraciones en el flujo sanguíneo y a un aumento del lactato cerebral que contribuyen al aumento de la presión intracraneal y al proceso que conduce a la muerte. El bloqueo de los receptores NMDA en cerebro con antagonistas específicos previene o retrasa estas alteraciones y la muerte.

Por otra parte, estos antagonistas también ejercen un efecto protector a nivel renal. Parte del amonio en sangre se puede eliminar a través del riñón en la orina. El fallo hepático agudo conduce a un fallo renal, lo que reduce la eliminación de amonio en la orina, aumentando los niveles de amonio en sangre y cerebro y contribuyendo al proceso que conduce a la muerte.

El estudio ha demostrado que los antagonistas del receptor NMDA también retrasan el daño renal inducido por el fallo hepático agudo, preservando la filtración glomerular y prolongando la eliminación de amonio por la orina. Esto retrasa el aumento de amonio en sangre y cerebro y contribuye al retraso de la muerte en fallo hepático agudo severo.

Este doble efecto protector a nivel cerebral y renal permite prolongar la supervivencia. Esto puede permitir salvar la vida de pacientes con fallo hepático agudo severo proporcionando un valioso tiempo adicional que permita la llegada de un hígado adecuado para el trasplante.

Por otra parte, el hígado es el único órgano capaz de regenerarse por sí mismo tras un fallo hepático no letal. En situaciones de fallo hepático más leve, los antagonistas del receptor NMDA pueden aumentar directamente la supervivencia de los pacientes proporcionando el tiempo suficiente para que se regenere su hígado.

Este estudio completa los anteriores del Laboratorio de Neurobiología del CIPF y muestra que los antagonistas del receptor NMDA pueden ser una nueva herramienta terapéutica útil para aumentar la supervivencia de los pacientes con fallo hepático agudo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *