El Reino Unido reduce su número de inmigrantes y frena la emigración

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El Reino Unido recibió 503.000 inmigrantes entre junio de 2012 y el mismo mes de este año, 14.000 menos que en el mismo periodo precedente, informó hoy la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, sus siglas en inglés).

Asimismo, 320.000 emigrantes abandonaron el país, frente a los 349.000 de los doce meses anteriores, señaló el estudio.

En consecuencia, la migración neta, la diferencia entre el total de inmigrantes y de emigrantes, creció por primera vez en dos años, un aumento, explicó la ONS, propiciado por la reducción del número de emigrantes, que se situó en su nivel más bajo desde 2001.

El informe detalló que el número de inmigrantes procedentes de la Unión Europea (UE) subió hasta los 183.000, frente a los 158.000 registrados en un año hasta junio de 2012.

Particularmente “significativo”, apuntó el estudio, fue el aumento de inmigrantes con intención de trabajar procedentes del llamado UE-15, que incluye, además del Reino Unido, a Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Holanda, Portugal, España y Suecia.

El descenso de inmigrantes de fuera de las fronteras comunitarias también fue “significativo”, pues llegaron 40.000 menos en un año hasta junio, hasta un total de 242.000.

Por primera vez desde 2009, el principal motivo para emigrar al Reino Unido fue el trabajo, que ha desplazado con 202.000 personas a los 176.000 inmigrantes que buscaron cursar estudios en este país durante el citado periodo anterior.

El informe de la ONS se da a conocer cuando, desde algunos sectores, se alerta sobre la supuesta llegada masiva de inmigrantes de Bulgaria y Rumanía a partir del próximo 1 de enero, cuando se eliminarán las restricciones impuestas en el Reino Unido a estos dos países de la UE.

Ante esa posibilidad, el Gobierno del conservador David Cameron ya anunciado su intención de endurecer en 2014 su política de inmigración.

Entre otras medidas, los inmigrantes desempleados procedentes de países de la UE dejarán de beneficiarse del actual sistema británico de subsidios sociales a los seis meses, en caso de que no puedan demostrar que buscan trabajo de forma activa.

El Ejecutivo también perseguirá la inmigración ilegal, para lo que se doblarán las multas máximas, hasta las 20.000 libras, a aquellas empresas que den trabajo a irregulares y se sancionará a los caseros que alquilen propiedades a personas sin los papeles en regla.

ESMASACTUAL/Agencias

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