El Valencia pone en peligro la Champions en Málaga (1-0)

El Valencia CF fue fiel a su estilo y cumplió con los pronósticos, es decir, cuando tiene que ganar un partido importante, no lo gana, cuando hay algo en juego, pierde, y cuando hay que salir mentalizado para arrollar al rival, ni el sistema es el mejor, ni los jugadores cumplen lo que se espera de ellos. Eso pasó en Málaga, donde el mal menor fue que, por los menos, los locales sólo ganaron por 1-0 y el equipo de Emery mantiene la diferencia de goles a favor.

El Valencia se jugaba media Liga en La Rosaleda. El tercer puesto de la competición, es decir, el objetivo marcado al inicio de la temporada, estaba en juego y, una vez más, no dio la talla. Sí, es cierto que salió del estadio Malagueño en la tercera posición de la clasificación, pero también es cierto que los nueve puntos que había de margen en Navidad con el cuarto clasificado se han esfumado y lo único que le mantiene en ese lugar privilegiado es un gol más que marcó en Mestalla al Málaga.

Ningún encuentro después de caer en Europa trae buenos recuerdos para el Valencia, pero salir de Málaga con un bagaje de dos disparos de Tino Costa casi desde su casa en Argentina y un cabezazo de Rami a la salida de un córner que buscaba el balón del penalti de Sergio Ramos en la Champions es muy poco.

Por el contrario, el Málaga sí que tenía muy claro lo que había en juego y desde el primer minuto salió a agobiar a Guaita que, una vez más, salvó a su equipo de un resultado más escandaloso, con un par de manos que nadie sabe de dónde salieron pero que evitaron que el resultado fuera mayor.

Ese agobio se transformó en ventaja a la media hora e juego cuando, si bien de forma poco atractiva, Camacho enviaba al fondo de la red un centro de Isco. El propio Isco, junto con Cazorla, que envió dos balones al palo, y Joaquín, con Rondón abriendo huecos, marearon constantemente a la defensa valencianista, sin que ni Rami, ni Ricardo Costa fueran capaces de frenar las internadas andaluzas.

Esto, unido a un centro del campo que perdía un balón tras otro sin ser capaz de sacarlo controlado (Maduro fue titular en el partido más importante de la Liga cuando éste año apenas ha jugado 200 minutos) y con Soldado como la isla más cercana a la meta de Kameni, permitió que el Valencia apenas se acercara a los dominios del meta camerunés.

Toda esta historia se multiplicó en la segunda mitad, sobre todo después de la expulsión, absurda, por lo menos por la primera cartulina que vio, de Feghouli. Fueron los momentos en los que las manos de Guaita y el larguero, que repelió un obús de Cazorla, pusieron en peligro la única ventaja que podía sacar Emery de Málaga, es decir, conservar el gol average a favor.

Los cuatro minutos que añadió Teixeira Vitienes, bastante casero, por otra parte, sólo sirvieron para alargar un poco más la agonía valenianista, a pesar de que Jordi Alba al final trató de sorprender con una contra que, como no, se quedó en nada.

 

VLCRADIO | Redacción

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