Fantasmas del pasado

rosa-de-los-vientos

Por Manuel J. Ibáñez Ferriol. Director de Contenidos Informativos del Grupo ONDA3.

Resurgen los fantasmas del pasado, en ésta campaña electoral, quizás una de las más duras de toda la democracia. Y es la violencia, la protagonista de un hecho deplorable y denunciable: la agresión física de don Mariano Rajoy Brey en Pontevedra, su tierra natal.

Al parecer, seguimos ejerciendo el lenguaje de la violencia, como única forma de proponer nuestras ideas, que serán aceptadas por unos u otros, pero que no son la mejor de las maneras, de darlas a conocer. La violencia, genera violencia, rechazo y sobre todo indignación. ¿En que España estamos viviendo? El lenguaje democrático, debe prevalecer, porque usar las manos, dando una bofetada a un político o a cualquier persona, es un signo denigrante y barriobajero, propio de personas involucionadas.

Quiero traer hasta éste ATICO DE LA COMUNICACION, un poema de don Antonio Machado. Leamoslo con paciencia y reflexionando cada uno de los versos que nos ofrece:

La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero;
a la moda de Francia realista,
un poco al uso de París pagano,
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.

Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahur, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste
cuando se digna usar de la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero,
el vacuo ayer dará un mañana huero.

Como la náusea de un borracho ahito
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.

Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.

Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.

Cada uno de los versos, expresan un estado del ánimo social, que vivimos cada uno de los españoles. Nuestro comportamiento, queda reflejado en éste poema, EL MAÑANA EFIMERO, lo peor que puede pasar a veces con el tiempo es que no pase; que lo que tendría que ser efímero, cosa de un día o por lo menos de corta duración, se estanque y persevere. Porque lo que se estanca tiene tendencia a descomponerse y corromperse. El tiempo, se echa de ver si uno se fija con atención en el poema, parece no haber pasado en España en algunos aspectos importantes. Da la impresión de haberse estancado y, en consecuencia, bien podría haberse corrompido. Aunque cabría también otra deducción, y es que el tiempo sí haya pasado para nuestro país, pero mayormente en vano. Y puede que, para presidir el paso del tiempo y el curso de las cosas, no haya nada peor que la vanidad, que nada sirva nunca para mejorar nada.

Agredir o zaherir, es síntoma de unas personas alejadas de todo raciocinio. Parece como si el tiempo se hubiera detenido, y con éstas cosas, no se debe jugar. No podemos volver atrás, como los cangrejos. Debemos siempre, mirar adelante, siguiendo la Rosa de los Vientos, que nos señala el norte en nuestras vidas.

No se trata, ni mucho menos, de los poemas de Machado que uno prefiera o que juzgue mejores; es más, tengo la convicción de que, en una obra magnífica como la suya, son más bien de los peores. Pero son sin embargo, y también como suele ocurrir, de los más citados y sobre todo utilizados, vamos a decir instrumentalizados también. Pero ¿qué dicen en realidad esos poemas?, ¿cuáles son en verdad esas dos Españas? Y a un siglo exacto de su escritura: ¿ha sido el mañana que vaticinaba el poeta de veras efímero? ¿Y el pasado al que también tildaba de efímero? ¿Es lo efímero de veras efímero en nuestro país?

Quiso vaticinar Machado que “ese vacío del mundo en la oquedad de la cabeza” que sirve fundamentalmente para embestir era cosa de un “vano ayer” que engendraría un mañana también vacío, todo lo “lechuzo” y “tarambana” que se quiera, pero por ventura pasajero. Porque, frente a esa “España inferior”, él veía “nacer otra España”, la del “cincel y la maza”, la “redentora”. A esta, la de “la rabia y de la idea”, la caracterizó como “implacable” y “con un hacha en la mano vengadora”.

Desde nuestro ATICO DE LA COMUNICACION, denunciamos y renegamos de todos aquellos que siguen utilizando la violencia, como el único lenguaje de sus proclamas y soflamas políticas. La sociedad se construye, desde el diálogo, la conversación y la tranquilidad. Y decimos: Basta. No podemos seguir anclados en el siglo XIX, aunque nos pese y duela. Nuestra sociedad, debe seguir por los caminos rectos de la comunicación fluida, enérgica y democrática. Esa que respeta los valores de la sociedad a la que sirve. VALE. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *