El Hospital Nisa 9 de Octubre comienza a utilizar equipos de artroscopia sin cables de la mano del Dr. Enrique Gastaldi

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Noticias ONDA3/Canal Salud.- En el Hospital Nisa 9 de Octubre, y de la mano del Dr. Enrique Gastaldi, se ha comenzado a realizar intervenciones de artroscopia con un equipo sin cables.

Diseñado por el Dr. Pedro Guillén, el Wireless Arthroscopy Device (WAD) “es un dispositivo que consta de una lente convencional a la que se adapta una batería, una luz regulable y una cámara miniatura, que envía la imagen vía WIFI a un receptor portátil (ordenador”), explica el Dr. Enrique Gastaldi. Esto hace que todo el dispositivo necesario para una artroscopia no requiera más que un maletín pequeño, donde llevar el artroscopio, el instrumental y el ordenador portátil.
Las ventajas de este artroscopio de tercera generación son que “elimina el cableado sobre el campo quirúrgico, desaparece la necesidad de torres de artroscopia, que disminuye la posibilidad de desarrollar infecciones, abarata mucho el coste, y que permite, potencialmente, realizar técnicas artro-endoscópicas en escenarios no preparados para una cirugía mayor”, aclara el Dr. Enrique Gastaldi.
El equipo ha sido cedido al Dr. Enrique Gastaldi para cotejar su ventajas en quirófano, ventajas que se presentarán en breve en una jornada que coordina el Dr. Gastaldi y dirigida a artroscopistas de la Comunidad Valenciana. La jornada contará con la asistencia del Dr. Pedro Guillén y miembros de la Clínica CEMTRO que han desarrollado el proyecto. Cada año se realizan en Hospitales Nisa más de 3.000 intervenciones con artroscopia.
Rodilla, cadera , hombro y tobillo son, en la actualidad, las intervenciones traumatológicas que más utilizan esta técnica. Las previsiones apuntan a que en los próximos años, el 90% de las cirugías se realicen por esta técnica mínimamente invasiva.
Pese a que la técnica se ideó mucho antes, el uso de la artroscopia comenzó a generalizarse en los años 70. Su aparición supuso una auténtica revolución en cirugía, en tanto en cuanto evitaba grandes incisiones en el acto quirúrgica, capacidad que le valió para acuñar el término de cirugía mínimamente invasiva.
En los primeros artroscopios, la visión del interior de la articulación se hacía con visión directa a través de la lente que era alimentada con cable de luz fría. Había una óptica de enseñanza para hacer fotos y mirar el colaborador (artroscopia de primera generación). En los 80 aparecen las cámaras artroscópicas que sacaban la imagen del interior de la articulación a una pantalla, tras adaptarse perfectamente a la lente. Este segundo paso en la artroscopia precisa de dos cables que cruzan el campo quirúrgico y que exigen ser desinfectados. Los equipos sin cables (WAD) constituyen la artroscopia de tercera generación y superan las limitaciones de las anteriores.

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