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Islas Columbretes: Paraiso Natural Mediterráneo

Por Felipe Giner Gran. Fotografias: Parque Natural Islas Columbretes (Castellón). Grupo ONDA3.

La Reserva Natural de las Islas Columbretes, es un archipiélago que constituye uno de los espacios naturales protegidos más importantes de la Comunidad Valenciana y de los pequeños archipiélagos propios del mar Mediterraneo, debido a la diversidad biológica y ecológica de su entorno.

Las islas Columbretes constituyen un conjunto de cuatro grupos de islas volcánicas situadas a 30 millas (56 km) al Este del Cabo de Oropesa frente a la costa de la provincia de Castellón Los grupos de islas son: Columbrete Grande o Illa Grossa, La Perrera o La Ferrera, La Horadada o la Foradada y El Bergantín o El Carallot. También existen en el archipiélago numerosos escollos y bajos, y una orografía caracterizada por numerosos cráteres y chimeneas volcánicas.

La Reserva Natural de las Islas Columbretes tiene una extensión emergida de 19 hectáreas (14 de las cuales propias de l’illa Grossa). Por otra parte, la reserva marina circundante abarca una superficie de 5.543 ha.

Las islas constituyen un árido conjunto de cuatro grupos de islas volcánicas asentadas sobre fondos de 80 metros de profundidad y abarcando una cobertura de tres millas marinas. Existen en el archipiélago numerosos escollos y bajos, y la numerosa presencia de cráteres y chimeneas volcánicas.

La geomorfología, la vegetación y la fauna de las islas están absolutamente modeladas por la acción del mar, ya que los procesos erosivos producidos por los agentes climáticos esculpen constantemente el paisaje de las islas.

La isla de mayor tamaño, conocida como la “Columbrete Grande” o “L’illa Grossa”, tiene un perfil en forma de arco abierto, característico de una gran actividad volcánica submarina, y en ella se encuentra el punto más elevado del archipiélago (67 metros de altitud donde también se ubica el faro de las islas). Por su parte, el Carallot, con sus 32 metros de altura, representa los restos de la chimenea central de un volcán. Las islas tienen un clima mediterraneo, pero más seco que el peninsular, con unos 300 litros de lluvia al año, y de temperaturas más cálidas.

En la actualidad el archipiélago es una Reserva Natural que acoge algunas especies en peligro de extinción, como el halcón de Eleonor y la gaviota de Audoin (o gaviota corsa) y sus fondos son una Reserva de Pesca de gran importancia que contribuye a la regeneración de numerosas especies pesqueras de la zona, como la langosta.

Gran parte de la vegetación de la isla fue destruida por antiguos pobladores para hacer leña y extinguir a las serpientes. Además, también se introdujeron animales domésticos como conejos, cabras, y cerdos, que contribuyeron a eliminar más aún la escasa vegetación de la isla.

En el archipiélago destacan dos especies endémicas vegetales como son: el mastuerzo marino de Columbretes (Lobularia maritima columbretensis) y la alfalfa arbórea (Medicago citrina).

Sólo en la Ferrera se conservan los últimos restos de vegetación original (que antiguamente también cubría a toda l’illa Grossa), como el palmito (Chamaerops humilis), lentgisco (Pistacia lentiscus), y zarzaparrilla (Smilax aspera). L’Illa Grossa está cubierta mayoritariamente por el sosa fina (suaeda vera), que es la planta predominate del archipiélago.

En las zonas más próximas al mar también encontramos hinojo marino (Crithmum maritimum) y zanahoria marina (Daucus gingidium), mientras que en las partes más altas abunda el matorral de sosa fina y la alfalfa arbórea.

También es importante la existencia de una subespecie endémica de la lagartija ibérica conocida como lagartija o sargantana de las Columbretes (Podarcis hispanica), aparte de la presencia de 10 especies de insectos endémicos más.

Mientras que en el interior de las aguas podemos encontrarnos con las algas laminaria (muy poco frecuentes en el Mediterráneo), o el coral rojo, así como con gran cantidad de corvas, doradas y sargos. Además, las islas también constituyen un importante espacio reservado para la cría y reproducción de la langosta.

Una reserva natural, cercana y española, con el sello valenciano de calidad. Recorrerlas, es sentir la emoción propia de los grandes viajeros o exploradores, que se adentraban en mil y una aventuras. Esta, la tenemos cerca y resulta una grata experiencia, que será dificil que olvidemos.

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