Jorge Martorell investiga documentos inéditos sobre la reliquia de San Vicente Mártir

  Jorge Martorell, licenciado en Documentación y responsable del Servicio Bibliotecario de la Universidad Católica de Valencia, ha sacado a la luz material inédito sobre la reliquia del brazo de San Vicente Mártir venerada en la Catedral,

entre ellos, correspondencia, escritos o auténticas del siglo XVII. Igualmente, figura un documento original del patriarca de Venecia, Albino Luciani, quien llegó a ser después el papa Juan Pablo I, que certifica la autenticidad de la reliquia, que ya se veneraba en 1794 en Venecia (Italia).

Martorell ha elaborado el hipotético itinerario que debió seguir la reliquia del santo hasta llegar a Valencia 1970, después de estudiar y catalogar el fondo documental de la reliquia. Ese ingente trabajo comprende un total de 592 documentos procedentes del Fondo Zampieri de la Catedral de Valencia, según publica en su último número el periódico diocesano Paraula.

Después de estudiar y catalogar durante dos años el fondo documental de la reliquia existente en la Seo, Martorell destaca que la reliquia pasó a custodiarse en el parvulario ‘Santa Madre de Dios’, que estaba junto al convento de Santo Domingo ‘di Castello’, en Venecia”, asegura Jorge Martorell, hasta que llegó a manos del particular Pietro Zampieri”.

Según la tradición, arraigada en la historia, el cuerpo del santo después de su martirio en el año 304, reposaría en su basílica de extramuros de Valencia. Con la dominación musulmana y “por temor a su profanación, los restos se debieron de esconder, dispersándose por varios lugares de Europa”. Se sabe que parte de ellos se llevaron en barco hasta Lisboa.

Por lo que respecta al brazo izquierdo, la tradición sostiene que un obispo mozárabe valenciano, Teudovildo, a finales del siglo XI, peregrina a Tierra Santa llevando consigo la reliquia del brazo de San Vicente. El puerto de la ciudad de Bari era el lugar de embarque hacia los Santos Lugares y “viéndose allí en trance de muerte, entregó la reliquia al obispo de aquella ciudad, para que en caso de fallecer -tal y como ocurrió- quedase depositada en la iglesia de San Nicolás”.

Según la investigación de Jorge Martorell, a principios del siglo XV, la reliquia pasa al convento de Santo  Domingo ‘di Castello’, en Venecia y permanece allí hasta la desaparición del monasterio a principios del siglo XIX con la invasión napoleónica.

De aquí pasará a ser custodiada por diferentes poseedores hasta llegar en 1948 a manos de un feligrés de la localidad de Vigonovo, en la Diócesis de Pádua (Venecia), Pietro Zampieri.

En 1966 Zampieri ofrece la reliquia a la diócesis de Valencia, pensando que esta entrega servirá para aumentar la devoción al santo diácono, patrón de la ciudad y para ello se pone en contacto con el entonces Arzobispo Marcelino Olaechea, que aceptó la donación. Los trámites los continúa, al quedar Valencia como sede vacante por la jubilación de monseñor Olaechea su obispo auxiliar, Rafael González Moralejo, Vicario Capitular, que antes de aceptar la donación encargó se examinase desde todos los ámbitos – histórico, canónico, antropológico y médico-legal- la autenticidad de la reliquia.

EXÁMENES FORENSES DE LA RELIQUIA

En 1968, distintos exámenes de la reliquia realizados en el Instituto de Cirugía Plástica de la Universidad de Padua arrojaron resultados “positivos y concordes entre sí y con el relato de la pasión y martirio del santo, escrita en el mismo siglo de su muerte”, según informaba entonces el Arzobispado a través de su boletín oficial. En la investigación intervino un grupo de forenses, catedráticos de universidades italianas, médicos, sacerdotes y diversos expertos. Los estudios del brazo confirmaron, entre otros extremos, que “carece de dedo pulgar y que la piel que recubre el brazo aparece de color marrón oscuro, por probable carbonización”.

  En 16 octubre de 1970 la reliquia de San Vicente Mártir llega a Valencia, procedente de Italia en la fragata de la Armada Española ‘Sarmiento de Gamboa’. Custodiaba la reliquia el ya Arzobispo de Valencia monseñor José Mª García Lahiguera y el sacerdote Vicente Castells. Un día después, a las ocho y media de la tarde, el brazo de San Vicente era recibido oficialmente en la Catedral de Valencia, donde tuvo lugar un acto de acción de gracias por el retorno de la reliquia. Entre los actos organizados con motivo de recepción de la reliquia, Zampieri recibió como agradecimiento el nombramiento de hijo adoptivo de la ciudad de Valencia.

El 18 de octubre de 1970, el Arzobispo García Lahiguera presidió una misa concelebrada en la Seo tras la cual el brazo fue llevado a la capilla-cárcel de San Vicente y a la Basílica de los Desamparados, antes de quedar definitivamente instalado en una urna de cristal, obra del artista veneciano Giancarlo Fecchio, en la capilla que el patrón de Valencia tiene dedicada en la Catedral.

 

VLCRADIO | Reportajes | M.I.

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