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La Amistad: es la unión de almas entre personas virtuosas

Por Manuel J. Ibáñez Ferriol. Periodista y Comunicador. Escritor. 

                      A mis amigos Felipe, Mayte y Manu.

Don Miguel de Cervantes Saavedra, en su gran obra Don Quijote de la Mancha, dice: “Hamete que pocas veces vio a Sancho Panza sin ver al rucio, ni al rucio sin ver a Sancho: tal era la amistad y buena fe que entre los dos se guardaban”.

La AMISTAD, es la unión afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida. La amistad se da en distintas etapas de la vida y en diferentes grados de importancia y trascendencia. La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes y sentimientos comunes al igual que confianza mutua. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo.

La amistad era una divinidad alegórica entre los griegos y romanos. Las estatuas que le erigieron los primeros iban con un ropaje abrochado, la cabeza desnuda y el pecho descubierto hasta el corazón, en cuya dirección que estaba la mano derecha; abrazaba con la izquierda un olmo seco, alrededor del cual crecía una vida cargada de uvas. Los romanos la representaban con el emblema de una hermosa joven vestida sencillamente con un ropaje blanco, la mitad del cuerpo descubierto, coronada de mirto, entretejido de flores de granado, y sobre la frente estas palabras: “invierno” y “verano”. En la franja de su túnica, se leían estas otras: La Muerte y La Vida. Mostraba con la mano derecha su costado, abierto hasta el corazón con esta inscripción: “De cerca y De lejos”. Pintaban también a la amistad con los pies desnudos, dando a entender con esto que no hay incomodidad por grande que sea que no venza un verdadero amigo en beneficio de otro. Puede simbolizarse también la amistad heroica por medio de Teseo y de Pirito, dándose la mano y jurándose unión en la eternidad.

No es cosa rara verla con dos corazones encadenados en la mano y coronada la frente de flores de granado, cuyo color de fuego, que no sufre alteración, es el símbolo del ardor y de la constancia que la distingue para la vida en la sociedad animal. Cesare Ripa, expresa la amistad pasajera por medio de una joven coronada de flores, símbolo de la adulación; tiene un nido de golondrinas, y varios pájaros revoloteando alrededor de su cabeza, ceñida de una corona de flores de poca duración.

La Amistad, es pues, la unión de almas, entre personas virtuosas. La verdadera amistad, es entregada, no sabe de credos, colores ni espacios. Se teje y construye como una colmena: con esfuerzo, pero sin forzarla, respetando la libertad de unos para con los otros. Y sobre todo, colocando el AMOR, en el centro de todo, sin preguntas, sin rencores ni recelos, solo debe operar ese bien intangible, que a veces no apreciamos, pero que existe por encima de nosotros: el AMOR. Solo la sencillez, nos puede hacer comprender la importancia de la AMISTAD. Y ésta se puede dar entre seres del mismo sexo, o diferente, pero siempre habrá un condicionante: el AMOR, puro, sincero, comprensivo, enamorado, silencioso, callado, dormido, pero lleno de ardor, vibraciones, fuego y sentimientos, esos que nos hacen compartirlo todo, porque el AMOR comprende, une, vivifica y siente.

Aristóteles, en su Libro VIII, de su obra “Etica Nicomaquea”, dice: la AMISTAD, que define como un fenómeno universal y necesario a todo humano. Es más excelsa que la justicia porque puede existir sin ella. Pero no todos están de acuerdo sobre su naturaleza. Según Aristóteles, ” … la amistad es virtud o algo acompañada de virtud. Su principio consiste en una benevolencia recíproca. Se ama algo porque es bueno en sí, bueno para mí, o agradable y lo respete tal y como es,lo acompaña en las buenas y en las malas. La amistad requiere ser el uno para el otro, requiere reciprocidad. Por tanto, el amor de amistad necesita que el amigo quiera al otro. Sin embargo, resultar agradable o ser útil son situaciones más pasajeras que el ser honesto. La verdadera amistad -de la cual los otros dos tipos participan analogicamente, es la amistad honesta, que busca al otro por lo que el otro es y no porque sea bueno para mí o porque me dé algún placer. Esta amistad es un estado superior a una actividad o a una emoción, pues perdura en el tiempo entre dos personas con la elección racional de ambas”.

La AMISTAD, entendida así, como nos la define Aristóteles, se da sin esperar nada a cambio, es una cosa de dos, compartida, siendo la mayor de las virtudes. De ahí, la importancia del AMOR, que es el que nutre y da sentido a la AMISTAD, ayuda a ser comprensivos y a compartirlo todo, creando una serie de momentos placenteros, de bienestar, y sobre todo, llenar esos huecos, espaciosos, dando sentido a todo lo que tenemos a nuestro alrededor.

Pero, Aristóteles, en su Libro IX, de la misma obra, sigue diciéndonos: “… El fundamento de la amistad es el amor verdadero a sí mismo. Cada hombre bueno es amigo de sí porque disfruta de su pasado y de su futuro, mientras que el malvado está en guerra constante dentro de sí, y entonces la amistad es difícil. Si alguien se ama a sí mismo, sabrá amar a los demás, y por eso puede comenzar una amistad. El primer principio es la buena voluntad, pero no es suficiente, ya que requiere también el afecto y la intimidad. Otro principio es el sufrimiento, ligado al afecto, y estriba en que uno ama más lo que más le ha costado, de tal manera que en una relación de bienhechor con beneficiado, es el bienhechor quien ama más, pues ha empleado lo que le pertenecía para el bien del otro…” Y sigue diciendo: “… El amor verdadero se encuentra en buscar el fin verdadero para el hombre, que es el intelecto, lo noble. Así se podrá sacrificar por sus amigos. Pero como busca el verdadero fin, también sus amigos buscarán el mismo fin, pues el hombre busca lo que le asemeja, y si tuvieran diversos fines, la convivencia no sería posible. Los amigos virtuosos son necesarios para la felicidad, pues el hombre es un “animal social”, necesitado de otros seres humanos de quienes depende y con quienes puede compartir. Los amigos son el bien externo más grande para el hombre”.

Sepamos valorar a los verdaderos amigos, poniendo en práctica, lo que nos dice Aristóteles, y he querido reflejar en éste artículo: nunca digamos no a la AMISTAD y al AMOR, porque seguro que vamos a encontrar la felicidad, compartida con nuestros verdaderos amigos, que nos comprenderán siempre, y estarán junto a nosotros en lo bueno y en lo malo, convirtiendo la AMISTAD en un proceso, realmente magnífico, en el que no caben los reproches, sino la FELICIDAD eterna.

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