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La iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir: la Capilla Sixtina valenciana

Valenciabonita.es./Ruben Tapias Parra.-  La iglesia parroquial de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir, está ubicada en una plaza homónima dentro del enclave histórico urbano valenciano de reminiscencias medievales. Pertenece al grupo de iglesias góticas levantadas sobre una antigua mezquita, siendo una de las primeras parroquias de Valencia.

Las primeras noticias históricas sobre la bendición y fundación de las primeras iglesias valencianas tras la conquista de Valencia por Jaime I confirma el dato, respecto a la parroquial de San Nicolás, de pertenecer al grupo de los primeros templos cristianos por orden del rey y llevado a cabo por el Arzobispo de Tarragona, D. Pedro de Albalate. El primer narrador que recoge esta información es el eclesiástico valenciano y humanista, Pere Antoni Beuter en so obra Crónica General de toda España, y especialmente del Reino de Valencia.

También establece, respecto a la historia fundacional de las primeras parroquiales valencianas, otro cronista de la época, Gaspar Juan Escolano, en su obra Decada primera de la historia de la insigne, y Coronada Ciudad y Reyno de Valencia.

Otra fuente, donde vuelve a nombrarse por orden de bendición las parroquiales de la Ciudad aparece en la obra “Siglo IV de la Conquista de Valencia”, del historiador valenciano Marco Antonio Ortí. Pascual Esclapés de Guilló, en la obra “Resumen historial de la fundación y antigüedad de la ciudad de Valencia” realiza una revisión crítica de las obras de los historiógrafos valencianos Beuer, Diago y Escolano (Esclapés, confirma que la octava mezquita que se bendijo era una breve ermita que tenía como protector a San Nicolás Obispo, y no a San Pedro Mártir, como aseguraba Diago).

Los datos en los que se basa para realizar esta información y contradecir a los mencionados, Beuer, Diago y Escolano, los obtiene del padre dominico Juan Bautista Corachán en su obra “Noticias breves de la portentosa vida, martirio, glorias, y patrocinio del glorioso San Pedro Mártir de la orden de los predicadores”. Así pues, se puede confirmar que tras la revisión historiográfica realizada para constatar el origen de la cotitularidad de los santos patronos del tempo, se puede manifestar que San Nicolás de Bari habría sido el primer santo titular desde la Conquista.

El Marqués de Cruilles en su “Guía Urbana de Valencia antigua y moderna”, esclarece y apoya la tesis de Esclapés en cuanto a la controversia de la advocación de los titulares de la iglesia.

La iglesia parroquial de san Nicolás y san Pedro Mártir constituye un caso muy particular del devenir de las iglesias parroquiales de la ciudad de Valencia. Construida después de la Conquista de la ciudad en 1238, en un área que ya tenía precedentes religiosos, cabe decir que en la zona ante la actual puerta de los pies, se excavaron los restos del podio de un templo de la época romana, que ocupaba parte de la plaza.

Es aquí donde los documentos históricos afirman que la primera edificación se hizo en tiempos del rey Jaime I, quien fue éste el que hizo donación del lugar a los dominicos que le acompañaban. Años más tarde los dominicos fundaron el Convento de Santo Domingo (actual edificio de Capitanía General) y el templo quedó directamente vinculado a la diócesis de Valencia y al clero secular.

La primitiva iglesia medieval se renovó a partir de 1419, momento en que era rector Alfonso de Borja, posteriormente sería el Papa Calixto III, y se ampliaría hacia los pies a costa de parte del cementerio en 1455, época de construcción de la portada gótica, la única de ésta época conservada en una iglesia parroquial de Valencia. Es en este momento de la historia cuando también se construiría la bóveda gótica de crucería en la nave central.

Avanzando más en el tiempo, hasta el siglo XVII, sabemos que entre 1690 y 1693 se lleva a cabo la renovación barroca, en la cual se recubre el interior gótico con decoración barroca al gusto de la época, reforma atribuida a Juan Bautista Pérez Castiel. Se atribuye también a la renovación de entre 1690-1693 la cubierta de teja a dos aguas, aunque se carece de datos sobre la fecha de construcción de la misma. Fue el propio Castiel quien había realizado la reforma de la bóveda del prebisterio de la Catedral de Valencia, encontrándose, en el caso de San Nicolás, una situación singular. La altura del templo, relativamente baja respecto de otras construcciones, impidió la ejecución de una bóveda de cañón bajo la orinal gótica. Por tanto sólo quedaba la posibilidad de realizar un revestimiento interior que suavizara las aristas de los elementos de nervaduras góticas originales. Esta superficie reproduce el sistema de arcos y bóvedas, pero mantiene una cierta continuidad de las bóvedas, lo que permitiría desarrollar la superficie pictórica sin interrupción.

Es aquí donde cabe destacar, quizás, lo que más llama la atención de esta bella iglesia. Al entrar nos sorprenderá, y de que manera, las pinturas al fresco diseñadas por Antonio Palomino y ejecutadas por su discípulo Dionís Vidal (entre 1694-1701), quien recubrió las bóvedas góticas, pilares y muros con escenas de la vida de San Nicolás de Bari (en la Epístola) y de San Pedro Mártir (en el lado del Evangelio), junto con alegorías de las Virtudes en arriesgados escorzos.

La técnica pictórica utilizada es el fresco, pero con las peculiaridades propias del barroco: jornadas amplias, presencia de yeso en el arriccio y multitud de retoques a seco y pinceladas empastadas con cal.

La reciente restauración, llevada a cabo por la Fundación Hortensia Herrero, comprendió hasta 2012 la restauración de la cubierta y fachada de la iglesia. Posteriormente, se inició un proceso que tenía por objetivo la intervención sobre el interior del templo, sobre todo sobre la pintura mural diseñada por Antonio Palomino y ejecutada por Dionís Vidal.

En dicha intervención, iniciada en 2013 por la Universitat Politècnica de València (UPV), con la colaboración de la parroquia de San Nicolás, y el apoyo de la Fundación Hortensia Herrero, ha permitido recuperar, entre otros elementos artísticos, los frescos diseñados por Antonio Palomino y realizados entre 1694 y 1701 por su discípulo Dionís Vidal.

Fue desde 2013, pues, cuando se realizaron los trabajos de levantamientos y toma de datos, así como la redacción del proyecto para acometer la tan necesaria restauración de las pinturas interiores, sin lugar a duda, la joya más preciada de la Parroquia.

Las diferentes capillas de la nave también fueron restauradas, donde en abril de 2015 se iniciaron los trabajos de restauración.

Estas capillas laterales son (comenzando por la cabecera):

En el lado del evangelio:

  • Capilla de San Dionisio.

  • Capilla de San José Capilla de estilo neoclásico del siglo XVIII.

  • Puerta entrada callejón calle Caballeros

  • Capilla de San Rafael Arcángel y del Beato Gaspar Bono. Capilla barroca realizada en el siglo XVIII sobre otra anterior gótica del siglo XV.

Capilla del Sagrado Corazón de Jesús.

  • Capilla de San Antonio de Padua.

 Lado de la epístola (continuando por los pies):

  • Capilla de San Vicente Ferrer.

  • Capilla de la Inmaculada Capilla de estilo neoclásico. Siglo XVIII.

  • Capilla de San Judas Tadeo Capilla de estilo neoclásico del siglo XVIII.

  • Puerta de entrada plaza de San Nicolás

  • Capilla de la Virgen de la Paz.

  • Capilla de la Crucifixión. Retablo formado por una imagen Cristo Crucificado sobre un fondo pictórico realizado por Vicente Macip y su hijo Joan de Joanes. Es el conocido como retablo de la Crucifixión. A sus pies imagen de Cristo yacente.

Sobre el gran proceso de restauración que debía llevarse a cabo sobre las pinturas murales, cabe destacar las diferentes actuaciones y el gran trabajo realizado, comprendiendo la limpieza de éstas (a través de láser y biolimpieza), procesos de consolidación (recuperación, sellado y readhesión) y la reintegración pictórica, consiguiendo así devolver, con todo su esplendor, devolver la bella obra mural a un gran estado tras el gran deterioro que sufría.

Después de la gran restauración, se habilitó una gran exposición sobre el proceso de restauración de la parroquia de San Nicolás, la cual ha recibido la la visita de más de cien mil personas, siendo clausurada a partir el domingo 6 de noviembre de 2016.

El texto que aquí habéis leído, se basa en esta exposición, la cual ha tratado diferentes aspectos como la contextualización histórica y orígenes del templo, los trabajos de restauración realizados tanto en el exterior como en el interior de la parroquia, el estado de conservación y diagnóstico, técnicas de restauración empleadas, seguimiento y control posterior a la restauración así como el estudio iconográfico del ciclo pictórico de los santos cotitulares del templo que son San Nicolás y San Pedro Mártir.

En la actualidad, el horario de la visita cultural a la parroquia de San Nicolás se mantiene de manera habitual. Así, una vez desmontada la exposición desde noviembre de 2016, la visibilidad de la nave del templo mejoraró considerablemente, cosa que agradecerán enormemente los apasionados y aficionados a la fotografía.

Es una costumbre natural valenciana ver cómo, cada lunes, cientos de personas acuden para pedir favores divinos cada cierto tiempo, en concreto cada 3 semanas. Y es que para muchos, desde hace bastantes años, los lunes son días de milagros en Valencia.

Para conseguir las peticiones, bien sea para alguna persona, por trabajo o por algo en concreto, los fieles devotos, y no tanto, recorren a pie Valencia para llegar hasta la iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir haciendo la llamada Caminata de los tres lunes a San Nicolás.

Para realizar las peticiones las personas acuden durante tres lunes seguidos en horario de 07:30 hasta las 20:30 (horario de culto), todos los lunes para rezar una serie de oraciones mientras se dirigen al santo con estampas, rosarios y cruces de Jesucristo. Pero no solo San Nicolás tiene que atender las peticiones de los fieles que acuden los lunes, pues San Judas Tadeo acapara, incluso más que San Nicolás, todas las oraciones, visitas y peticiones. Y es que San Judas Tadeo, como sabréis, es el patrón de los casos desesperados e imposibles.

Aunque lo más normal es ver como acuden en masa acercándose a la puerta de manera normal, los hay quienes acuden descalzos o, incluso, se han podido ver personas caminar de rodillas. Las peticiones, a la vez que el proceso para realizarlas, son ejecutadas, en la gran mayoría de ocasiones, en silencio, sobre todo por respeto a los que allí acuden cada lunes. Eso sí, como muchas personas sabrán, mejor no agobiar a los santos con constantes peticiones y “darles descanso”.

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