La novia del ministro Wert

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Ha sido un amor a fuego lento y cocido en el ambiente casi bélico del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. La pareja es explosiva, de esas que no dejan indiferente a nadie.

Él, José Ignacio Wert Ortega (Madrid, 1950), es el ministro peor valorado por los ciudadanos desde la restauración de la democracia (con una nota de 1,58 en el último sondeo del CIS y bajando), y ella, Montserrat Gomendio Kindelan (Madrid, 1960), secretaria de Estado de Educación, la mujer con el mayor patrimonio declarado entre los integrantes del Gobierno de Mariano Rajoy, con 14,5 millones de euros.

Dicen que les presentó un antiguo compañero de Wert en el BBVA, que habló maravillas sobre esta investigadora, especializada en esperma animal y biotecnología reproductiva y antigua directora del Museo Nacional de Ciencias Naturales. El hombre no se anduvo con rodeos y la recomendó para un alto cargo, aunque no tenía padrinos conocidos en el PP. Wert y Gomendio se reunieron en tres ocasiones y el ministro, que presume de empollón e intercala en su discurso citas en cinco idiomas, quedó deslumbrado por su capacidad. Pensaba en ella para un puesto de menor nivel, pero el 13 de enero de 2012 la escogió para ser su mano derecha en Educación.

En junio, y tras compartir «horas y horas de despacho» en el edificio que ocupan en el 34 de la calle de Alcalá, empezaron a salir juntos. Ella llevaba 24 años felizmente casada con el también investigador del CSIC Eduardo Roldán Schuth, a quien conoció cuando ambos trabajaban en el Reino Unido y con quien tiene dos hijos varones, que ahora estudian allí.

José Wert, divorciado y padre de un chico y de una chica, mantenía por entonces una relación estable con la periodista y profesora vasca Edurne Uriarte. En septiembre del pasado año, Gomendio comunicó a Eduardo Roldán su relación con el ministro. En octubre dejó el domicilio conyugal y se mudó a un apartamento de 200 metros cuadrados en la calle Joaquín Costa de Madrid. La vivienda, según informaciones periodísticas, es propiedad de una de las 18 empresas en las que tiene participación su familia. Su ex encontró algunas fotografías de Wert y otros recuerdos sentimentales, olvidados en la mudanza. «Hay una gran química personal entre ellos. Y salta a la vista», reconoce una persona que los ha tratado en la intimidad.

Cuando se publicaron las primeras noticias sobre el noviazgo, Wert y Gomendio, que nunca habían ocultado su excelente relación, sintieron caer una barrera y oficializaron su idilio.

Desde entonces, la relación se ha complicado. Suele suceder cuando el amor y el trabajo caminan de la mano. Montserrat, a quien se atribuye la autoría intelectual de la nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, ha acompañado al ministro en viajes oficiales de difícil justificación. Visitaron juntos el espectacular edificio de las Bodegas Protos, bajo el castillo de Peñafiel, en Valladolid, y asistieron en pareja al último Festival de Cine de San Sebastián. Allí, José Wert, que ha mantenido sonoros enfrentamientos con el ‘sindicato del cine’, recibió un estruendoso abucheo durante su rápido caminar por la alfombra roja del María Cristina; un par de metros por detrás, sin amilanarse y manteniendo el tipo, le acompañaba su novia, la secretaria de Educación.

ESMASACTUAL/Redaccion

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