La peregrinació de les Useres

Este fin de semana, el peregrino ha dejado de ser el antiguo desterrado o expatriado que huye de la autoridad para convertirse en el caminante que busca un lugar sagrado donde orar. Un gran ejemplo de ello, nos lo muestra una de las ceremonias más ancestrales y apasionantes que existen en toda la comunidad valenciana y que se conoce como ‘La peregrinació de les useres’.

peregrinacio de les useres 2012El último viernes de abril, los trece vecinos elegidos de la población de Useras se dirigen en solemne procesión al santuario de San Juan de Penyagolosa, atravesando los bosques interiores entre las alturas más destacables de la comunidad (El Penyagolosa, con sus 1893 metros). No van solos; un cortejo compuesto por vecinos de la población acompaña a los peregrinos sin intervenir en los cánticos, éstos quedan reservados a los elegidos. A pesar de ello, si que pueden acompañar en actitud solemne a la romería. Así, la procesión se convierte en algo compartido por toda la población pasando de ser un acto individual (el peregrino) a tener un sentido comunitario o colectivo. La sensación de sufrimiento padecida por el ‘penitente’ se extiende a los demás haciendo ese dolor más llevadero. El premio puede consistir, quizás, en alcanzar a comprender el misterio de la salvación.

ORÍGENES
Desafortunadamente se desconocen los verdaderos orígenes de la romería. No obstante, algunos autores señalan que sus inicios están relacionados con alguna catástrofe, epidemia o sequía, que se produjo en un tiempo indeterminado y con una finalidad muy clara, rogar a Dios para evitar nuevas calamidades en la población. Otros señalan que sus orígenes se enmarcan dentro del período de conversión al cristianismo de los moriscos de la zona y los más atrevidos señalan que posiblemente su origen es anterior a la conquista del nuevo mundo, ya que siguiendo las costumbres gastronómicas y fijándose en los ingredientes culinarios utilizados por los peregrinos, se puede deducir que son anteriores al descubrimiento de América.

Si tomamos como referencia las poblaciones próximas tendremos que Catí celebra ya su procesión desde 1321, los de Portell desde el año 1400 al igual que los peregrinos de Culla. Por otra parte, el vestuario de los peregrinos de Useres delata una cronología muy próxima a ellas, como ahora mismo veremos.

VESTUARIO
El vestuario del peregrino se compone de un hábito morado parduzco con esclavina y cinturón de cuero negro ceñido a la cintura, sombrero de alas desmayadas o caídas, prominentes rosarios con cuentas de madera o huesos de aceituna, amuletos y la cruz al pecho o colgada en el lateral del cinturón, además caminan ayudados de bordones que acaban en forma redondeada y que a su vez, están coronados por una escarpia que sirve para colgar el sombrero en los momentos de descanso. El vestuario del guía es prácticamente similar, sólo destaca por llevar rosarios a ambos lados y un bordón que en su acabado troncocónico está agujereado de un lado a otro. El calzado es libre aunque se pide discreción.

ORGANIZACIÓN DE LOS PEREGRINOS
pelegrins de les useresLa simbología de la peregrinación es similar a la del Vía Crucis, es decir, la procesión pretende representar a Jesucristo con sus doce apóstoles. Es una mezcla de valores cristianos con aspectos de otras épocas más ancestrales. En principio, el protagonismo le corresponde a los doce y su guía, que representan a Jesucristo y sus apóstoles; no obstante, el grueso principal lo componen dos grupos claramente diferenciados, uno compuesto por veintiún peregrinos y otro que integran las veinticinco cargas o animales que transportan la comida junto con los útiles imprescindibles para la marcha. A estos les acompañan aquellos penitentes que quieren cumplir alguna promesa, en número indeterminado y siempre en riguroso silencio, como prueba de respeto al peregrino.

Sólo pueden ser peregrinos los hombres y esto cuentan que se debe a San Vicente Ferrer, al prohibir las peregrinaciones mixtas con el fin de evitar que se disparasen los deseos carnales de sus integrantes, en los momentos de ocio y esparcimiento. El sistema de elección de los peregrinos se hace por riguroso orden rotativo y siguiendo un criterio selectivo homogéneo, puesto que recorren todos los barrios y calles del pueblo, sin dejar ninguna casa sin visitar. La inscripción de los peregrinos se hace el cuarto domingo anterior a la celebración y comienza por la casa siguiente al último peregrino del año anterior, hasta conseguir los trece y algún reserva por si fallara alguno en el último momento. Con el tiempo todos los hombres pueden ser peregrinos con solo tener veintiún años y ser vecino de Useres, mientras que antiguamente se requería ser cabeza de familia y vecino del pueblo, para ser peregrino.

El único cargo que no es electivo es el de ‘Depositari’, prácticamente vitalicio, cargo que mantiene tradicionalmente una familia que se encarga del material, utillaje y guardarropía, así como de la composición anual de los peregrinos además de actuar de administrador. Cantor Major y Depositari son los dos cargos permanentes más importantes.

Tres veces al año se efectúa la tradicional ‘replegà’ entre las casas del pueblo y las masías más cercanas, en la época de la trilla, la vendimia y una semana antes de la peregrinación. La organización depende fundamentalmente de los Clavarios y de sus esposas, clavariesas, que recogen los donativos necesarios para cubrir las necesidades primarias de los peregrinos. Normalmente suelen ser tres, el cargo es anual y voluntario, visten con capa y sombrero y besan donde lo hace el guía.

Forma parte de la comisión peregrina los cantores, elemento fundamental de la peregrinación, son tres, el mayor o primer que lleva la cruz y ocupa siempre la posición central, el segundo que se sitúa siempre delante o a la derecha del mayor y el tercero. Visten con roquete blanco sin mangas y sombrero negro de filtro, además llevan bastón.

Normalmente, el cantor suele comenzar de número tres y es elegido por los otros cantores; además suele permanecer muchos años en la peregrinación. El papel del cantor mayor es el más importante puesto que dirige los cantos, es el maestro de las ceremonias y además ostenta la autoridad por delegación del guía. También hay un representante de la Iglesia, capellán con roquete, estola y capa morada que se sitúa detrás de los cantores y antes que los clavarios, con una autoridad bastante más restringida que la del guía. El representante municipal puede ser el propio Alcalde o algún concejal por delegación. Los cocineros son tres y el Cuiner Major se encarga de rezar el rosario y otras plegarias durante la peregrinación.

Todo el trayecto está meticulosamente estudiado, el horario está marcado al minuto y la comida está especialmente preparada para soportar un tremendo esfuerzo físico. El menú está establecido de antemano con una organización milimétrica de la comida que se tiene que emplear en cada momento.

– 15 kg. de arroz
-15 kg. de bacalao
– 2 kg. de alubias
– 10 kg. de aceitunas
– 2 kg. de tomates
– 2 kg. de pimientos
-1 kg. de sal
-1 kg. de almendras
– 2 l. de vinagre
-10 l. de aceite
– 6 docenas de lechugas
– 60 docenas de huevos
– 700 panes de 250 gramos, aproximadamente, cada uno
– Varias botellas de aguardiente, moscatel y coñac
– 12 kg. de higos secos
– Varias pastillas de chocolate, canela y azafrán

La comida se guarda en casa del clavario mayor, distribuyéndose en sacos y el mismo jueves por la noche, anterior a la peregrinación, la comida es bendecida por el capellán quedando ésta preparada para ser cargada en los animales dispuestos para ello.

EL ITINERARIO DE LA PEREGRINACIÓN
A las tres y media de la madrugada del viernes, aproximadamente, el guía recoge a los demás peregrinos para acudir a la Misa de les Càrregues que se celebra en la Iglesia Parroquial de Useres, y allí forman los peregrinos en semicírculo. Permanecen arrodillados durante todo el tiempo, a excepción del momento de la lectura del evangelio.

A las cinco comienza la Missa dels Pelegrins iniciándose oficialmente la peregrinación. Se arrodillan en el momento del sanctus, besan el suelo y extienden sus brazos en cruz, permaneciendo así hasta que llega la comunión. Al comulgar se pasan un cirio encendido de uno a otro. Poco después, toman en la sacristía el desayuno compuesto de pan, higos y chocolate, con alguna copa de aguardiente, acto seguido se despiden del estandarte y besan uno por uno el Relicario de Sant Joan, atravesando una hermosa alfombra bordada por las mujeres del pueblo, que pretende aliviar los pies descalzos de los peregrinos.

A la salida del templo el depositario ofrece agua bendita a los asistentes, el guía besa el suelo respetuosamente siendo seguido por clavarios, peregrinos y miembros del Ayuntamiento. La procesión atraviesa la calle mayor o portal, la bajada de San Roque, el Camirral, la placeta del boquerón, y la plaza de Loreto donde está la ermita. Las campanas acompañan solemnemente a la procesión de forma pausada y continuada. Los cantores comienzan a entonar el O Vere Deus en riguroso y académico latín.

Llegan al Filador en las proximidades del pueblo donde se detienen para los últimos retoques antes de partir. Pasadas las siete de la mañana se emprende la marcha. Los cantores no dejarán de entonar las seis estaciones características de los peregrinos de Les Useres, durante toda la marcha.

La primera parada se realiza en la ermita de San Miquel de Torrocelles para comer, oyendo misa poco después en la misma. Cuando llega la tarde hacen un alto para merendar en la Font dels Possos y poco después se reanuda la marcha llegando a Peiró de Sant Joan por la noche, donde serán recibidos solemnemente por la comitiva local, partiendo en procesión hasta la Ermita de San Juan de Peñagolosa donde los peregrinos entrarán descalzos y saldrán con el estandarte y el guión con banda roja, retirándose para dormir y descansar en una cueva, alrededor de una pequeña hoguera.
A las seis de la madrugada del sábado el párroco de Vistabella oficia la Missa de les Càrregues y a las siete el depositari realiza el primer toque para la Missa dels pelegrins, que comenzará a las ocho de la mañana. Los peregrinos son acompañados por el cantor mayor a la iglesia, repitiéndose el ritual del día anterior.

Ahora es cuando comienza el verdadero ritual de los peregrinos, la causa última de la peregrinación, el ser o no ser que marca la celebración de la Cerimònia del Perdó. Todo el mundo abandona la sacristía y los peregrinos forman en círculo dejando en el centro al guía que, realizará una alocución sobre la existencia y la tradición, poco después el guía pedirá perdón a los demás peregrinos lavándole los pies; repitiéndose el ritual por los demás peregrinos. Poco después de las once de la mañana, tras un buen almuerzo, se anuncia el regreso de los peregrinos.

Paran en la Font del arxivello para descansar y son acogidos solemnemente en Chodos por una procesión que los lleva hasta la iglesia para oficiar la correspondiente misa. Una vez se reanuda el camino queda la zona más montañosa por atravesar, el Mas de la Vall y la entrada a Useres. Finalmente son recibidos por toda la población en un ambiente de fiesta grande. El acto culmina con la misa del domingo en honor de Sant Joan y un almuerzo en casa del clavario mayor en favor de los peregrinos.

VLC Radio / Redacción

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