La prima y el bono a 10 años, desatados pese a la victoria proeuropea de Grecia

La prima de riesgo de España rozaba poco después de las 10.30 horas los 570 puntos básicos (569,5) después de que el rendimiento del bono español a diez años, cuyo diferencial con el alemán del mismo plazo mide el riesgo país, alcanzara en el mercado secundario de deuda por primera vez desde la creación del euro el 7,132 %.

Tras comenzar la sesión en 533 puntos básicos, un fuerte descenso respecto al cierre del viernes (543,7), y el bono en el 6,856 %, el sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda española frente a la alemana repuntaba de nuevo.

No obstante el repunte, los intereses de la deuda a diez años de los países que han recibido auxilio en el momento del rescate estaban muy por encima de ese 7 %: Grecia, en el 8,7 %, Irlanda, en el 8,3 %, y Portugal, en el 9,7 %.

El alivio proporcionado por la victoria de los partidos moderados en Grecia duraba poco, y, tal y como explica el departamento de análisis de Bankinter, cabe esperar que el “sufrimiento” en el mercado de deuda soberana se prolongue a lo largo de todo el verano.

El jefe de la mesa de deuda de Ahorro Corporación, Javier Ferrer, atribuye la subida puntual del interés del bono español a que se mantiene la desconfianza hacia España.

Desde fuera, aclara, se tiene la impresión de que los mercados han cerrado la puerta a la financiación de España, algo que sólo puede remediar el Banco Central Europeo (BCE) con la reanudación de las compras de deuda soberana europea que comenzó en agosto de 2011 y dio por finalizada en febrero de este año.
En este sentido, desde Bankinter apuntan que la herramienta que permite ganar tiempo y reduce la tensión a corto plazo es sin duda el BCE, mediante inyecciones de liquidez “en sus distintas variantes”.

Alemania irá cediendo poco a poco, continúa Bankinter, y de momento ha aceptado una supervisión bancaria común, aunque utiliza la prima de riesgo como herramienta para terminar de vertebrar la zona del euro en todos aquellos aspectos del tratado de la UE que quedaron sin redactar por la resistencia de los Estados a ceder soberanía.

No obstante, el banco cree que el desenlace más probable será la supervivencia del euro -con los mismos integrantes-, el no impago de España, ni la asistencia global al conjunto de la economía, pero sí la asistencia puntual a bancos concretos.

También las primas de riesgo de otros países europeos se ensanchaban tras la apertura, de modo que la de Italia subía a 462 puntos básicos y la de Irlanda a 598.

ESMASACTUAL/Redacción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *