Las estrellas brillan en Los Ángeles

Estamos a unas horas de la gala de los Oscar y antes de que comience el show, viajamos a la meca del Cine. La ciudad donde todo es posible, como que Julia Roberts se convirta en una moderna Cenicienta y su vida cambie al toparse con un millonario con la cara de Richard Gere. ¡Bienvenidos a Beverly Hills!

Vivian (Julia Roberts), la ‘princesa’ protagonista de Pretty Woman, vivía en una ciudad inabarcable de más 100 kilómetros, pobre y triste. Un día, paseando por la calle donde todas las estrellas del cine han dejado su estela, tropezó con el rico y guapo ‘príncipe’ Edward (Richard Gere), que estaba perdido en la ciudad de los sueños imposibles. La calle donde comienza esta reinvención del clásico cuento de hadas es Hollywood Boulevard, en la exclusiva zona de Beverly Hills, quizá la avenida más famosa del mundo gracias, precisamente, al Paseo de la Fama. El ‘territorio’ de Vivien abarca las placas con los nombres de Bob Hope, los Hermanos Marx, Fred Astaire y Ella Fitzgerald. Pero hay más de 2.000 estrellas de cinco puntas con los nombres de las celebrities, una de las últimas, Penélope Cruz, junto al de otros españoles como Antonio Banderas, Plácido Domingo y Julio Iglesias.

Este boulevard es uno de los destinos fundamentales del turista cinéfilo en la meca del Cine. Y es también una de la calles con más vida de una ciudad llena de avenidas infinitas y desérticas, una metrópolis con casi cuatro millones de habitantes y una decena de barrios mayoritariamente residenciales. En Hollywood Boulevard, sin embargo, se suceden tiendas de souvenirs donde encontrar cualquier objeto relacionado con esta industria, restaurantes, tiendas de moda y diferentes atracciones turísticas como el gran teatro Kodak, donde se celebran los Oscar. Este célebre edificio está ubicado en el interior del también enorme centro comercial Hollywood & Highland y ofrece visitas guiadas que recuerdan anécdotas y curiosidades de la fiesta del cine.

Pared con pared del Kodak se encuentra el Grauman’s Chinese Theather o Teatro Chino, llamado así porque fue construido en 1927 a imagen y semejanza de una pagoda. Las huellas de los pies y manos de estrellas como Marilyn Monroe, Rita Hayworth, Sophia Loren o Clark Gable reciben a los visitantes de este mítico teatro donde aún se celebran las premieres con el aroma más glamuroso del Hollywood dorado.

A tres calles hacia el sur, atravesando la archiconocida y larguísima Sunset Boulevard, se llega a Santa Monica Avenue, donde se ubica Boulmiche, la boutique de alta costura en la que unas viles empleadas, al más puro estilo de las hermanastras de Cenicienta, despachan despectivamente a la protagonista, que vuelve cargada de paquetes a vengarse por el injusto trato recibido. En la película, esta calle pasa por ser Rodeo Drive, que está algo más al sur, y que concentra el mayor número de tiendas de moda.

También en Hollywood Boulevard se localizan los mejores hoteles de la ciudad, entre ellos el lujoso Regent Beverly Wilshire, donde Richard Gere aloja a su princesa particular en la ficción. La suite que aparece en el filme, sin embargo, se rodó en estudio, pero las habitaciones reales son también de película, y disponen de enormes bañeras donde tomar un sensacional baño de espumas como el de Julia Roberts en una de las escenas más recordadas de la cinta.

Los cinéfilos con bolsillos no tan holgados pueden probar en Las Palmas Hotel, a unos nueve kilómetros al norte de Hollywood Boulevard. Se trata del modesto hotel cuyas escaleras de incendio trepa el apuesto Richard Gere, ramo de flores en mano, al grito de “princesa Vivian” en el happy ending más entrañable de la comedia romántica de los 80, que convirtió a ella en novia de América y a él, en el galán más solicitado de Hollywood.

De aquí a Deronda Drive -siempre en coche- hay apenas cinco minutos. Es el mejor lugar para captar la imagen mítica del cartel de Hollywood, con el grupo de letras desgastadas e inmensas que trepan por la colina y dan la bienvenida a la ciudad de los sueños. Para ver cómo se construyen estos sueños imposibles, nada mejor que apuntarse a uno de los recorridos que ofrece los estudios de cine: Universal y Paramount.

 

 

 

VLCRADIO | Jessie Ramirez (enviado especial a Los Angeles)

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