Las migraciones humanas

Jose Aparicio

Por José Aparicio Pérez. Académico de la RACV. Doctor Arqueólogo por la UV.

El mundo sigue revuelto. Ya hablamos en su momento sobre el periodismo y sus extrañas mutaciones. Ahora son las migraciones, es decir las emigraciones-inmigraciones, unos van y otros vienen. Sobre las actuales los políticos se comportan como curas y los curas como políticos últimamente.

Y no el Santo Padre, dispuesto a acoger en el Vaticano, si lo necesitan, a todos los libios o centro-africanos que lleguen a Italia; aunque, por el momento, se han limitado ha habilitar un local con capacidad para recoger a unas cincuenta personas durante treinta días, suponemos que para desahuciarlos a continuación y acoger a otros cincuenta, así en relevos constantes, sin comunicar lo que harán con ellos transcurrido el plazo.

Aquí, en Valencia, la izquierda, moderada o radical, de corazón sangrante y beatífico, ha proclamado con gran vocerío mediático, su disposición a acoger a todos los que huyen de Libia, Siria o de cualquier otra parte, incluso pidiendo al gobierno español que establezca línea regular con  Italia para traerlos a Valencia en buques hispanos, de la Armada si preciso fuera. Mayor “desficaci” no se ha producido nunca, comentan muchos valencianos, añadiendo “estos no piensan como políticos salvo que lo hagan con exclusivo afán electoralista”, comentario no descabellado por cuanto que se apuntan a un bombardeo con tal de obtener votos.

Y es que para propuestas electorales basura siempre hay, también, votantes basura. Los políticos deben pensar con mayor inteligencia y ecuanimidad. La inmigración masiva siempre es catastrófica y, en las actuales circunstancias, suicida.

Un simple ejemplo. Finca de cien pisos. Cada uno ocupado por cinco personas. Noventa y nueve quedan inutilizados y es absolutamente     preciso abandonarlos. Uno de los cinco ocupantes del que queda útil propone acoger a los noventa y cinco sin hogar.¿ Se imaginan la respuesta de los otros cuatro y el resultado si fuera positiva?.

El Santo Pastor principal en Valencia ha advertido de algunas de las probables consecuencias y del cuidado en las propuestas y decisiones. Independientemente del texto del mensaje , más o menos acertado, conviene ir mejor al fondo del mismo sin extraer afirmaciones parciales con intención presumible.

La Bastida de Les Alcusses siempre en pie de guerra o en pie místico según quien, que todo es interpretable. Lo han transmitido sus excavadores, a través de los medios, a bombo y platillo. En las últimas y recientes excavaciones han encontrado, en la puerta de entrada, armas, restos de escudos  y, entre carbones y cenizas, una puerta o trozo de ella.

Todo normal hasta aquí, así ocurrió en todas las excavaciones que, desde 1929, se han venido realizando en la gran ciudad ibérica desde 1929, incluso a nosotros mismos. Lo que nos produjo la natural sorpresa fue la interpretación del hallazgo, simple acto ritual fundacional al rehacer el sistema defensivo. En el mismo lugar, hace años, encontró quien suscribe una punta de lanza y un bocado de caballo entre carbones y cenizas.

Lo interpretamos, habida cuenta de que la ciudad fue  asaltada y violentamente destruida en el siglo cuarto antes de Cristo, clara evidencia de la lucha en la puerta para forzarla, abatirla y penetrar en la ciudad.. Interpretación bajo prisma bélico, radicalmente distinta a la interpretación mística de los nuevos excavadores, respaldados por personaje no tan nuevo pero con más autoridad.

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