Las torres de Quart acogen una exposición de armas antiguas para atraer a turistas

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Las torres de Quart quieren sumarse al ‘boom’ turístico de la ciudad de Valencia y formar triángulo con la Lonja de la Seda y con las torres de Serranos.

A las visitas que ya se realizan se suma ahora una exposición de armas procedentes de la colección municipal para la que se ha habilitado una sala en desuso en la parte que recae a la plaza de Santa Úrsula.

El objetivo, según explicó ayer la concejal de Cultura, Mayrén Beneyo, es dotar a las torres «de un atractivo más para que los turistas y los valencianos acudan a visitarlas». Para ello se han restaurado 37 de las 200 piezas bélicas que forman la colección municipal, compuesta principalmente por las piezas que integraban la colección Miguel Martí Esteve (adquirida por el consistorio en 1951), por otras procedentes de la Casa Museo Benlliure salvadas tras la riada del 57 y de requisas efectuadas tras la Guerra Civil.

Entre los artículos, que se han ordenado según funcionalidad y cronología, hay espadas, sables, fusiles, caretas de esgrima españolas y otros objetos de los siglos XIII al XX. Destaca, por ejemplo, un fragmento de tejido de malla de una armadura. Junto a él, una de las joyas de la exposición, al tratarse de una pieza única en Europa: un capacete semiesférico datado entre los siglos XIII y XIV. Se trata de la pieza de la armadura que servía para cubrir la cabeza y que es «muy raro» encontrar, según Beneyto.

También se expone un falconete (cañón pedrero) o una espada ropera que perteneció al marqués de Brandemburgo, quien estuvo casado con Germana de Foix y fue enterrado en el desaparecido convento de Jerusalén, momento en que sus armas pasaron al archivo del ayuntamiento. En una espada de caballería de 1796 se puede leer la inscripción «No me desenvaines sin razón. No me envaines sin honor».

Para la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, la exposición es un ejemplo de la «continua recuperación patrimonial y cultural» que ha desarrollado el ayuntamiento bajo la premisa de «revitalizar el monumento que recuperamos». De ahí que el lugar escogido para la exposición permanente se justifique por la «relación de alguna manera que tiene con las torres».

Hasta el momento las piezas se encontraban en un almacén municipal de Vara de Quart. El proceso de restauración, en el que se han empleado tratamientos de desoxidación y deshumidificación, ha durado dos años y se han destinado 12.000 euros.

La inauguración contó con la participación de la asociación ‘Amigos del Museo Histórico Militar’, quienes escenificaron la batalla de Valencia contra los franceses. Participaron soldados del 51º regimiento napoleónico y batallones valencianos de las unidades de cazadores, los granaderos de infantería y la infantería de línea, según detalló el presidente de la entidad, Javier Planells.

ES+ACTUAL|Redacción

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