Latino vela por seguridad de neoyorquinos

Desde hace dos años, una unidad de élite de la NYPD vela porque no se produzca ningún atentado terrorista en la red de metro de Nueva York, y uno de sus máximos responsables es un policía latino.

El teniente José Medina, de padres boricuas y nacido hace 44 años en El Bronx, es el 1er Comandante de Pelotón de la Patrulla Antiterrorista de Tránsito, y desde su pequeña oficina situada en el subterráneo de la estación de Columbus Circle, da órdenes a un número de hombres que no puede desvelar por seguridad, que se reparten día a día por las más de 800 millas que tiene el sistema de metro.

Medina lleva en el cuerpo desde 1996, fue ascendido a teniente diez años después y cuando crearon esta unidad y le ofrecieron ser uno de sus máximos supervisores, no lo pensó dos veces.

“Me sentí un poco sobrepasado cuando surgió la oportunidad, porque nunca he tenido tanta exigencia como tengo ahora, pero me siento orgulloso todos los días de formar parte de esta unidad de élite tan especial”, dice Medina. “Somos pocos y la red de metro es enorme, pero vigilamos con gran eficacia, buscando signos de conductas sospechosas o de posibles paquetes que se dejen abandonados en los vagones”.

En un día tan conmovedor como el aniversario de los ataques del 11 de septiembre, ser miembro de una unidad antiterrorista de la NYPD es algo muy especial para Medina.

“Era un sargento en un precinto del Alto Manhattan cuando aquello sucedió y me sigue pareciendo irreal”, cuenta, justo mientras recibe una llamada relacionada con cómo deben posicionarse sus agentes durante la conmemoración del aniversario. “Pero ese recuerdo me hace a mí y a mis compañeros velar por la seguridad de los neoyorquinos con más fuerza”.

Además de gestionar a los hombres con los que cuenta en su unidad, Medina se compromete de lleno en el trabajo de campo, y cuando tu campo es el metro, eso implica pasar mucho tiempo en los túneles bajo tierra. Algo que no es fácil para alguien con una larga trayectoria profesional como patrullero por la parte de arriba.

“El otro día descendimos 20 niveles por debajo de la sede de las Naciones Unidas”, relata Medina. “A veces bromeo con el capitán y le digo que tengo subir un rato para tomar el aire, porque echo de menos demasiado la calle”.

ESMASACTUAL|Manhattan-N.York

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