La asociación “Ópera Europa” celebra la séptima edición del Día Europeo de la Ópera

RLos grandes coliseos de la música en España, como el de la Zarzuela de Madrid, el Liceo de Barcelona y la Maestranza de Sevilla, ofrecen este fin de semana una serie de actividades especiales con motivo para celebrar este domingo la séptima edición del Día Europeo de la Ópera.  La asociación “Ópera Europa” ha promovido unas jornadas conmemorativas con ese motivo en las que participan 107 teatros europeos de 24 países.

El Teatro de la Zarzuela comenzará las celebraciones hoy con un ensayo abierto al público del espectáculo “Viento (es la dicha del Amor)”, una zarzuela barroca de José de Nebra que se estrenará el 17 de mayo, bajo la dirección musical de Alan Curtis y escénica de Andrés Lima y en la que intervendrán, entre otros, Yolanda Auyanet, Clara Mouriz y Alberto San Juan.

Al día siguiente, este mismo teatro representará la segunda edición de la “Gran Fiesta de la Lírica”, en la que se podrán oír las voces de Juan Pons, Isabel Rey o Nancy Fabiola, interpretando obras de autores como Mozart, Rossini, Donizetti y Gounod, además de dedicar toda la segunda parte a Verdi como conmemoración al bicentenario de su nacimiento.  Los beneficios de esa cita se destinarán íntegramente a la Asociación San Juan, que ayuda a personas con discapacidad intelectual.

El Real ofrecerá el domingo por la mañana una nueva jornada de puertas abiertas, de entrada libre, en la que se podrán visitar algunos de sus espacios públicos más emblemáticos en un recorrido guiado por voluntarios de la Asociación de Amigos de la Ópera de Madrid.

Por la noche, como parte del ciclo “Las noches del Real”, el teatro ofrecerá un concierto de música francesa, en el que la Orquesta Sinfónica de Madrid interpretará la primera parte, bajo la dirección de Titus Engel, y la segunda será dedicada a “Chants d’Auvergne”, de Joseph Canteloube, protagonizado por María Bayo.

Para esta segunda parte, la soprano navarra ha seleccionado 15 canciones extraídas de los cinco ciclos de la antología de melodías de “Auvernia”.  Barcelona se sumará también a las celebraciones, con la organización por parte del Liceo de una jornada de puertas abiertas en la que se podrán visitar, el domingo, espacios como La Sala, el Saló dels Miralls, el Foyer y el Círculo del Liceo, que contiene una colección de pinturas de Ramón Casas.  Además, durante toda la jornada, en el Saló dels Miralls, se ofrecerán actuaciones musicales a cargo de los alumnos del Conservatorio Superior de Música del Liceo, en el Foyer se proyectarán fragmentos de óperas realizadas en el teatro y, como novedad, habrá un espacio de talleres y proyecciones dedicado a los niños.

En Sevilla se ofrecerá, el domingo por la mañana, en los exteriores del Teatro de la Maestranza el concierto “¡Viva la ópera!”, dirigido por Juan Luis Pérez, en el que participarán componentes de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, el Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, el Coro de la Orquesta Joven de Andalucía y la Escolanía de Los Palacios.  Además, esa misma tarde, el catedrático de historia y musicólogo Ramón María Serrera dará una conferencia, de entrada libre, titulada “Sevilla, capital mundial de la ópera”.Exige el mismo respeto para la ópera italiana que para Wagner; tararea “Aida” o “La Traviata” para mostrar “lo que no hay que hacer” y convierte una rueda de prensa en una lección de ética y un espectáculo “giocosso”. Es Riccardo Mutti, que vuelve al Real con la “grande y maravillosa” “Don Pasquale”.

El título previsto para su regreso tras el “enorme éxito” del año pasado con “I due Figaro”, según ha recordado el intendente del teatro, Gerard Mortier, era “La Rappresaglia”, pero las partituras llegaron con retraso y, cuando lo hicieron, “finalmente” Muti fue intervenido de una hernia y tuvo que guardar un mes de recuperación.

“No soy un director que prepara una ópera en una semana. Necesito tiempo. El deseo de venir era tan grande que preferimos hacer otro título antes que cancelar. Si me invita Mortier, la haremos el año que viene o al siguiente”, ha bromeado el napolitano, que asegura que no solo está recuperado sino “benissimo”.

Dirigirá desde el foso la producción procedente del Festival de Ravenna de “Don Pasquale” desde el próximo lunes, con la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini y el Coro del Real, y Nicola Alaimo, Dmitry Korchak, Eleonora Buratto y Alessandro Luongo en los papeles principales.

“Donizetti es uno de los compositores más difíciles. Todos creemos saber cómo se hace un Rossini cómico, Bellini o Verdi, pero ¿cómo se hace Donizetti?. ¿Es ‘Don Pasquale’ una ópera cómica?, ¿un drama cómico?, ¿un drama ‘gioccoso’ como ‘Don Giovanni’?”, se ha preguntado.

Para él, “clarísimamente”, es la continuación de las óperas dramáticas de Mozart al estilo de “Cosí fan tutte”, con personajes al estilo de la Commedia dell’Arte, no en clave bufonesca, “sino de la vida”; es decir, “la ópera de la vida real, que no es tan divertida”.

“Si en Mozart hay una moral política y social, ‘Don Pasquale’ es más práctica. Tampoco hay que olvidar -advierte-, que esta obra tiene siempre una vena melancólica, porque el protagonista es una persona de una profunda nostalgia”.

Para un director de escena, sostiene, “lo difícil” en este título, y que Andrea de Rosa “sí consigue”, es encontrar y equilibrar “la alegría tras la tristeza”, y viceversa.

Es, dice, “una obra maestra bellísima, una maravilla, una de esas joyas para la orquesta y el coro”, la primera verdadera gran ópera del drama “gioccoso” del repertorio, y quien diga lo contrario, desafía, “es un cretino”.

Hay, precisa, una gran diferencia entre la risa y la sonrisa, pero “Don Pasquale” hace reír “de una forma que no es nada vulgar ni de ‘clown’. Eso no está en nuestro ánimo a pesar de la crisis”.

No, nunca aceptaría dirigir una obra en la que el director de escena propusiera un enfoque que no le gusta: “No existe una regiduría antigua y otra moderna, sino una inteligente o una estúpida. El punto no es la modernidad, sino que la propuesta debe ayudar a la comprensión de la ópera, al discurso dramático”.

Ya dijo en 2001 que Verdi será “el músico del futuro”, porque habrá un tiempo en que se descubra su “grandísima” obra, lejos de los regidores “cretinos, brutales y vulgares” que han traicionado “una y otra vez” su espíritu en los últimos años.

“Dicen que Muti no comprende a los regidores modernos. Hice óperas con Ronconi, que era un revolucionario”, ha recordado, pero, se ha reído de nuevo, “dove che gusto, non che perdenza”, o lo que es muy parecido, “sarna con gusto no pica”.

Ha alabado el trabajo del Coro del Real, que, según Muti, hace un trabajo “óptimo”, ya que, a pesar de que no es muy amplia su parte, es preciso hacerla de una forma “muy delicada”, precisa, vivaz y ligera.

La escenografía se ha alargado pero no demasiado, porque, dice, es una ópera que necesita “un poco de intimidad”. El protagonista es el mismo cantante que en Ravenna (Alaimo), y los otros tres, a pesar de su juventud, son “bravísimos”.

Cree que para el rol protagonista de “Don Pasquale,” que él dirigió por primera vez en 1971, se necesita “un gran actor” y que es menos importante si es mayor o joven. Y, además, se ríe de nuevo, el personaje tiene exactamente su edad; es decir, 71 años: “No existe la tercera edad, existe la cuarta”.

 

ONDA3.COM|Agencias

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