Los límites lógicos de la diversión

Llevamos unos días espantados con la tragedia del MADRID-ARENA. Es quizás la consecuencia, de haber permitido la celebración de un macro-evento, de un determinado tipo, que siempre acaba de mala forma. ¿Quién ha sido el culpable? Apuntamos varias ideas: el consumo de alcohol de forma descontrolada en el parking del auditorio, previo al concierto, en un macrobotellón; el consumo de substancias estupefacientes de todo tipo; el volumen de la música -¿no se le aplica la ley de contaminación acústica?-excesivo; los potentes watios de luz, que pueden provocar ceguera; los arquitectos que diseñaron el auditorio, por colocar unos accesos tan estrechos -vaya constructores-por los que no caben grandes masas de gente; y una administración que practica la dejadez en cuanto a la inspeccion de sus recintos municipales, además de contratar éstos espacios a empresas de dudosa legalidad -las hay que deben dinero a la Seguridad Social y a la Agencia Tributaria-, a las que se les permite montar éstos macroconciertos. En la misma ciudad, cada fin de semana, los estadios de fútbol y las canchas de baloncesto, se llenan con muchos más miles de personas, y no ocurren éstas masacres. En Madrid, se celebró la JMJ, con casi dos millones de personas -sin contar los más de 8 millones que residen en la capital-venidas de los cinco continentes, y a pesar de los muchos problemas que habían con los “perroflautas”, todo transcurrió como la seda, incluida la tormenta en el aérodromo de Cuatro Vientos. En Valencia, se celebran las FALLAS, y no ocurren éstas cosas. Creo que todos nos divertimos, pero ¿sabemos hacerlo? La sana diversión, consiste en saber ponerle freno a los elementos nocivos, que nos pueden fastidiar la noche. Hay que dar rienda suelta a la diversión, bien entendida, practicando los valores que tanta falta nos hacen. Desde ESMASACTUAL, lamentamos profundamente éstos hechos, pero al mismo tiempo, creemos que hemos de ir terminando con esas manifestaciones poco saludables para la diversión de todos aquellos que gustan de salir y vivr la noche, con un ocio compartido con amigos de forma correcta y sin excesos.

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