Los tiempos cambian, pero se sigue utilizando el dedo.

Juan_Benito_
Por JUAN BENITO RODRIGUEZ MANZANARES. Presidente de MISTIUM. Escritor.
Hace poco ha saltado la noticia, si el hecho de un posible clamoroso pucherazo es noticia, de que la ex consejera extremeña socialista de Sanidad, María Jesús Mejuto, ha conseguido una plaza en una plaza que ella misma había convocado, pero con los matices siguientes, pues todos ellos son dignos de ser tenidos en cuenta. A saber.

La Consejera de Sanidad cuando aún estaba en activo, convoca unas oposiciones en su especialidad concretamente.

La consejera es quien tiene la potestad para elegir a los miembros del Tribunal y al Presidente del Órgano que Examinador, cargo que recae en la persona de Luciano Santonja, Jefe de la Sección de Cirugía General de Mérida y Coordinador del Servicio de Cirugía.

El Presidente del Órgano examinador tiene la potestad de poder conocer de antemano las preguntas del examen, examen en el que la ex consejera, que no olvidemos que es quien ha puesto a Luciano Santonja de Presidente en el Órgano Examinador, obtiene un 9,33 sobre 10, así que en los exámenes realizados el pasado día 19 de octubre de 2013, queda indiscutible la número 1 en dichas oposiciones, muy por encima del siguiente opositor, que tan sólo obtuvo un 6,4.

Resumiendo, la ex consejera convoca unas oposiciones en la rama y especialidad de su conocimiento, la exconsejera elige al Tribunal y al Presidente del mismo, el presidente se entera de las preguntas del examen, pues tiene derecho a ello, y su amiga, la exconsejera aprueba de manera aplastante la convocatoria que ella misma convoca.

Bueno señores, no sé si todos estarán de acuerdo con mis palabras, pero esta situación destila un tufillo a “yo me lo guiso, yo me lo como”, que tira de espaldas, y a pesar de que todos nos quejábamos de “aquellos tiempos” en los que se elegían a algunos altos cargos, “a dedo”, parece que no han acabado y mucho menos han pasado de largo o de moda, pues hechos como los que ha protagonizado María Jesús Mejuto, ni es el único si son aislados, y ese dedo índice acusador en más de una y mil ocasiones, sirve para sentar en alguna silla a alguna persona que, sin decir que no concurran en ellos los méritos suficientes para hacerlo, dejan patente que igual, no se sienta en la silla quien se lo merece, sino quien tiene más largo el brazo del enchufe.

Queridos amigos, nos quieren hacer creer que la ciudadanía tenemos que cambiar para poder conseguir que nuestro país funcione de nuevo y mejor que antes, mejor que nunca, pero la verdad es que los verdaderos cambios deben comenzar por la cúspide del país, pues ese tufillo al que me refería antes, comienza a dejar patente que el cogollo de nuestros altos dirigentes comienza a estar bastante podrido.
Igual algún día podamos cambiar esa inercia y durante unos años disfrutar de unos dirigentes llenos tan sólo de buen hacer por su país.

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