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Madrid y la Verbena de San Antonio

Por Manuel J. Ibáñez Ferriol. Director de Contenidos Informativos del Grupo ONDA3.

Hoy Madrid, Villa, Corte y Capital del Estado Español, se viste de gala, para festejar la Verbena de San Antonio. El lugar de congregación de la romería por el paseo de la Florida hacia la ermita de san Antonio de la Florida.

Según la tradición popular la fiesta nace con la costumbre de unas modistillas madrileñas del siglo XIX que vertían trece alfileres en agua bendita de la pila bautismal de la ermita, simulando el acto de las arras matrimoniales. El objeto de esta tradición popular es la de invocar a San Antonio como casamentero (procurador de novios). Es tradicionalmente una de las primeras verbenas del año, tal y como rezan unos versos de Antonio Truebas: “La primera verbena que Dios envía es la de San Antonio de la Florida”.

Las celebraciones religiosas por San Antonio (originario de Lisboa) ocurren simultáneamente el 13 de junio, en la parroquia de San Antonio de la calle San Antonio y corren a cargo de la Real Congregación de San Antonio “el Guindero” (denominada popularmente como: de los “guinderos”) distribuyendo panes ye cerezas entre sus feligreses. A comienzos del siglo XXI la fiesta popular de la Florida se ha trasladado al vecino Parque de la Bombilla, lugar donde se realizan las celebraciones populares, las verbenas nocturnas y los concursos temáticos.

La ermita de San Antonio se edificó en 1798 a orillas del río Manzanares, en honor a Antonio de Padua. El 13 de junio corresponde a la fecha en que fue canonizado. La ermita existente a comienzos del siglo XXI es ya la cuarta edificación religiosa ubicada en ese lugar. En 1720 existía una Virgen de Gracia en las cercanías de la puerta de san Vicente, en un humilladero que posteriormente fue re-edificado por José de Churriguera. La incorporación, por parte de un soldado, de una figura de San Antonio hizo que durante un tiempo fuera adorado en romería como Nuestra Señora de Gracia y de San Antonio. Es muy posible que las lavanderas de la ribera del río Manzanares cultivaran la devoción a esa advocación mariana. A finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, no existía en Madrid una romería o verbena dedicada específicamente al santo, aunque comenzaba a ser popular entre los madrileños.

La devoción por San Antonio de Padua era muy extendida en la ciudad de Madrid durante el primer tercio del siglo XVII. A sus seguidores se les denominaba con el mote: “guinderos“. La razón de este apelativo era que sus devotos portaban un escapulario en el cuello con la representación de una guinda y llegado el 13 de junio ofrecían las denominadas cerezas del santo. La congregación de los guinderos nace de una leyenda madrileña en la que un campesino arriero que subía por la cuesta de san Antonio, con su burro cargado de cerezas para ser vendidas en el mercado de Mostenses, derramó su mercancía por rotura de los amarres de la carga. Al ver las cerezas rodando cuesta abajo, el campesino rezó a San Antonio solicitando su ayuda. Al poco tiempo un monje apareció ayudando al campesino a recoger todas las cerezas derramadas por la calle. Al finalizar, el monje hizo prometer al campesino que llevaría un puñado de las mismas a la parroquia de San Nicolás al terminar su venta del cargamento. Cuando, al finalizar su jornada, el campesino se dirigió a la iglesia la encontró vacía, comprobando que el monje era San Antonio de Padua.

El arquitecto Francesco Sabatini diseñó la carretera del Pardo que parte de la puerta de san Vicente, al tiempo que delineó también el proyecto de una nueva ermita. Esta ermita, la segunda en la serie de ermitas construidas en el lugar, tuvo una corta existencia de veintidós años, y no poseía todavía la advocación de San Antonio. Se construyó más alejada del núcleo urbano que la anterior, en las estribaciones de la montaña del Príncipe Pio.

Con la finalización del siglo XIX, y comienzos del XX, los nuevos medios de transporte acortaron los tiempos empleados para recorrer las distancias entre la capital y los tranvías hicieron posible el traslado de los madrileños a las zonas de la verbena. Uno de los más solicitados y populares era el tranvía número ocho, que salía de la Puerta del Sol y finalizaba en el Paseo de la Florida, junto a la ermita. La construcción de la estación del norte y la apertura de la Casa del Campo,  dieron vitalidad a la zona. La primacía en el calendario verbenero de Madrid fue rota durante los años veinte y cincuenta del siglo XX, debido a la existencia de otra nueva verbena denominada de San Fernando, celebrada el 30 de mayo, denominada popularmente de la Princesa (por tener la calle de la Princesa, como eje viario). Durante el primer tercio del siglo XX la verbena no se celebró junto a las ermitas, sino en la otra margen del río, lugar de merederos y puestos de chocolate. Era frecuente que en el periodo de verbena una multitud de campesinos se adentraran a Madrid por la Puerta de San Vicente con la intención de colocar sus puestos de verduras y frutas. La afluencia de personas permitía una mayor venta de sus productos. Durante la Guerra Civil la zona quedó inmersa en un frente de batalla que interrumpió su celebración por espacio de un lustro. A pesar de la cercanía con el frente las dos ermitas no sufrieron daños: existen reportes de proyectiles que cayeron en las cercanías.

La aparición de la verbena de San Antonio en las obras de literatura, es habitual en las obras del género chico o costumbrismo. Es por esta popularidad por la que se suele insertar en escenas de la literatura de finales del siglo XIX, o comienzos del XX. Es tradicionalmente una de las primeras verbenas del año, tal y como rezan unos versos del libreto de las “Leandras” de Antonio Trueba: “La primera verbena que Dios envía es la de San Antonio de la Florida” (Estrenada en 1931 en el Teatro Pavón). Es frecuente que aparezca la verbena, o su ambiente, reflejada en canciones populares, bien sean mazurcas (como en el caso de Luisa Fernanda en su popular mazurca de las sombrillas), zarzuelas y de protagonista absoluta al libreto de Eusebio Siena “San Antonio de la Florida” con música de Isaac Albeniz (estrenada en el Teatro Apolo).

Es costumbre del siglo XX que las mujeres en edad de contraer matrimonio (es decir, en la terminología popular: casaderas) se acerquen el 13 de junio a la ermita y depositen trece alfileres en la pila bautismal. Simulando el acto de las arras matrimoniales (trece monedas que los novios intercambian en la ceremonia nupcial). Siguiendo la tradición creada por las modistillas decimononicas con el objeto de lograr un noviazgo en el transcurso de ese año. A finales del siglo XX se hizo popular que se llenara de alfileres la pila bautismal, y al introducir la mano con la palma abierta hasta el fondo de la pila, al sacarla se comprueba el número de alfileres clavados en la palma, siendo tantos como novios asignados para ese año (es decir del periodo comprendido desde junio a junio del siguiente San Antonio).

Desde la tradición en la que las modistillas asistían a primeras horas de la mañana (seis y media a siete de la mañana) a poner una vela a San Antonio, besar su reliquia y echar los trece alfileres en la pila bautismal. Ataviadas con mantones, falda larga (trajes de volantes) y claveles ajustados al cabello. Hasta la celebración de comienzos del siglo XXI, hay gran diferencia: La afluencia masiva de público genera largas colas de espera a la pila bautismal.

Vivamos éstos días con el espíritu festivo que marcan las primeras verbenas del año. Y como muestra de la fiesta, dejamos unos videos, del archivo sonoro de televisión española -que nos ha cedido gentilmente-, recordando a grandes artistas como Celia Gámez, Sara Montiel, Concha Velasco, Paco Valladares o Plácido Domingo, que le canta a Madrid, desde un apacible rincón.

VIDEOS DE LA VERBENA DE SAN ANTONIO DE MADRID

Celia Gámez, José Sazatornill y Antonio Garisa. Archivo TVE. 

Sara Montiel “Los Nardos” de “Las Leandras”. Archivo TVE. 

Concha Velasco y Vicente Parra en “La Verbena de la Paloma”. Archivo TVE.

Plácido Domingo “en este apacible rincón de Madrid” de Luisa Fernanda. Archivo Privado ONDA3. 

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