Connect
To Top

Mañana es el Día Grande de Valencia

Por Manuel J. Ibáñez Ferriol. Director de Contenidos Digitales del Grupo ONDA3.

Valencia, celebra los segundos domingos de Mayo, de cada anualidad, la gran fiesta de la Virgen de los Desamparados, la Patrona de la Ciudad y Reino de Valencia.

Son muchos los actos programados en su honor, pero no me quiero quedar solo con los aspectos externos de la celebración. A veces parecen más un desfile para el lucimiento -lluidor-, que para la profunda espiritualidad que lleva consigo la propia Virgen de los Desamparados. Es cierto que las galas exteriores, pueden ser reflejo de las interiores, y eso es lo que debemos hacer ver. No quedarnos con la figuración externa, esa vanidad de vanidades, tan barroca y tan valenciana. Vivamos la fiesta, desde el silencio compartido, la plena “emoción” y el “amor” profundo hacia la Patrona de Valencia.

Hay momentos llenos de una profunda emoción. Cuando los versadores -versaors-, le recitan sus mejores poemas en nuestra dulce lengua valenciana. Son poesías que salen del interior de cada uno de los vatres o poetas, que arropados por el pueblo le cantan y dicen lo más profundo de sus sentimientos: Guapa, Perla, Bonica, Madre, Rosa, Flor, Excelsa … Todo nace del corazón de sus hijos e hijas, que le aplauden y vitorean, con un profundo amor, muy mediterráneo, muy profundo, muy sentido. Los vitores son continuos, los cantos surgen de las gargantas más hermosas, pidiéndole que interceda por ellos.

Otro momento lleno de pasión filial y valenciana, es cuando los sacadores -Eixidors-, se preparan para recoger a la Imágen Peregrina, en su Museo, y una vez vestida por la Camarera de la Virgen y sus ayudantes, es recogida por éstos hombres y mujeres, que se convertirán en la mejor de las andas, para llevar a su Patrona, lo mas cerca del pueblo: en su Traslado, que se inicia en su Capilla Basilical, y después de un recorrido triunfal, entra en la Catedral de Valencia, por la Puerta de los Hierros. Es quizás, uno de los traslados más multitudinarios que se producen en una fiesta a la Virgen en España.

Algo que he tenido la ocasión de vivir: la Misa de Infantes. Es uno de los momentos más bonitos de las celebraciones en honor a la Virgen de los Desamparados. Los protagonistas son los Niños -els chiquets-, y también los locos e inocentes -bojos e inoscents-. Son los predilectos de la Virgen. Son amados y colocados bajo su Manto Protector, de Madre que cuida de sus pequeños, muchos de ellos abandonados por sus familias, y que no tienen a nadie más que a la Virgen de los Desamparados.

Pero también la Virgen de los Desamparados, acoge bajo su protección a los presos, a los que la sociedad les priva de libertad -la mayoría de ellos inocentes-, pero la falsedad social, ha provocado que existan recintos de reclusión, para sentirse “falsamente protegida”. La Patrona de Valencia, les asiste siempre, con su amor, con su candor de Madre. Ella nunca se olvida de sus seres mas queridos, los que se les priva la libertad. Miremos la gran Misericordia de la Virgen de los Desamparados: Ella nunca los deja de su mano. Los proteje, les ayuda, les escucha y les anima a llegar a tener la libertad tan ansiada. Su compañía, resulta fundamental en el silencio de las celdas y los patios. En esos pasillos largos y profundos, dónde los presos conviven, y siempre los tiene de su parte. La Virgen de los Desamparados, siempre les acompaña, y nunca les deja en el abandono. Yo quiero pedirle a la Patrona de Valencia, muy especialmente por los encarcelados en contra de su voluntad, para que siempre los tenga presentes, para que les ayude a caminar y a llegar a ser hombres y mujeres libres.

Será por la tarde, cuando después de haberla puesto Guapísima, saldrá al encuentro de los valencianos en su Procesión General. La camarera y sus ayudantes, le colocaran un manto bellisimo, las mejores joyas que se le han regalado, se le perfumara y le pondrán las flores más frescas y bonitas, para que sirvan de acompañamiento, cuando camina por las calles de Valencia. Saldrá por la magnífica Puerta de los Apóstoles, de estilo gótico, y tras atravesar su Plaza, caminará por las calles del casco antiguo de Valencia, llevando su mensaje de Amor y de Paz. Sus hijos, le vitorearan, le aplaudirán, y dejaran caer sobre su anda, los petalos de flores más hermosas y perfumadas, como tributo, como donación, como mensaje pacífico. Saldrá con los sones de las salvas de ordenanza. Y se le rendiran honores de Capitana General de los Ejércitos y de Alcaldesa Perpetúa de la Ciudad de Valencia. Y volvera a su Basílica, después de haber recorrido las calles del centro histórico de la Ciudad.

Quiero hacer notar, que soy de los que me gusta ir detrás de la Virgen de los Desamparados, como un seguidor más. Es la mejor forma de sentir la fiesta de la Patrona de Valencia. Mientras escuchas lo que el pueblo le dice, te sientes de una forma particular y especial. Tus oraciones las haces con mas intensidad, si cabe. Y Ella, lo agradece, mientras camina silenciosa, escuchando a sus hijos, y disfrutando de cada momento.

Este es el sentido de la Fiesta a la Patrona de Valencia. Solo buscamos aparentar o ¿no será mejor vivir la profunda espiritualidad que encierra? Debemos unirnos a su Protección Maternal. María, la Patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados, va a llevarnos siempre bajo su Manto. Vivamos la fiesta de la Patrona de Valencia, con especial admiración hacia su figura.

Felicitar a las que llevais su nombre: Desamparados, Amparo, Amparito. todas, que le sigais dando tributo, oración y que hagaís lo que nos demanda: amar a todos los que os encontrais por el camino, como dice el Mandamiento de Mandamientos: amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo.

Y para terminar mi pensamiento y reflexión, quiero recordar a los enfermos, los mentales especialmente, porque “nadie les tiene en cuenta”. Solo la Virgen de los Desamparados, los tiene como hijos queridísimos. Amémosles, sin prejuicios, démosles todo nuestro amor, cariño y afecto. No les abandonemos ni les dejemos en una cuneta. Estemos siempre dándoles lo mejor de nosotros mismos: comprensión, apoyo, escucha y sobre todo que siempre sientan que la Patrona de Valencia, se encuentra con ellos.

Y digamosle con todo el fervor, esta sencilla oración, compuesta por el Cardenal Benlloch:

Mare dels Desamparats,
No em desampareu,
Ni el vida, ni en la mort
Ni en lo Tribunal de Déu.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Columnistas

  • Estilos arquitéctonicos de la Catedral de Valencia

    Por Arturo Climent Bonafé. Canónigo de la Catedral de Valencia. Escritor. He creído conveniente, dedicar unos artículos para hablarles de la...

    Arturo Climent Bonafé15 noviembre, 2017
  • Maquillajes para nuestro otoño 2017

    Por Alejandro Ruiz “Evonhe”. Estilista y maquillador. En nuestros centros “Evonhe” tenemos nuestros básicos de maquillaje que utilizamos a diario, pero,...

    Alejandro Ruiz 'Evonhe'13 noviembre, 2017
  • Ante el VI Centenario de San Vicente Ferrer

    Por Mons. Antonio Cañizares Llovera. Cardenal-Arzobispo de Valencia. Queridos hermanos y hermanas en el Señor: Os escribo, con verdadera alegría para...

    Redaccion12 noviembre, 2017
  • El Santo Cáliz en las horas cruciales de España

    Por Mons. Antonio Cañizares Llovera. Cardenal-Arzobispo de Valencia.  Acabamos de celebrar el pasado jueves la fiesta del Santo Cáliz en unas...

    Antonio Cañizares Llovera4 noviembre, 2017
  • El descanso para la eficiencia personal

    Por Jorge Pérez Ferrer. Psicólogo, sexólogo y terapeuta de pareja Todos los días podemos motivarnos para alcanzar objetivos, ser eficientes, no...

    Jorge Pérez28 octubre, 2017