Mantenerse en forma al ritmo de la Música

Por VICENTE RAMIREZ LUCAS. Director de Radio Corazón de Valencia.

Además de entretenimiento, el baile nos aporta muchos beneficios físicos y psicológicos. Ya son cada vez más indiscutibles los beneficios que tiene para el organismo la práctica periódica de algún ejercicio físico: fortalece huesos y músculos, beneficia el sistema cardiovascular y ayuda a combatir uno de los peores males de los tiempos modernos: la obesidad.Sin embargo, aunque muchos tengan presente todas estas ventajas, a veces resulta difícil tomar la iniciativa y comprometerse con alguna actividad que nos obligue a man-tenernos en movimiento. Pero si se llega a ese punto, ya se ha dado un gran paso, así que el siguiente desafío es mantener la actividad en el tiempo e incorporarla a nuestra rutina.

Quienes no han logrado entusiasmarse con las clásicas clases del gimnasio, ni tienen la voluntad suficiente como para salir a correr o realizar algún deporte al aire libre, de¬berían considerar el baile como una excelente alternativa. De hecho, según un estudio realizado por la doctora Marisa Crespo, el baile es una de las disciplinas físicas que más fidelidad obtiene por parte de sus seguidores. Esto se da por varias razones:

• La primera de ellas, es que hay tantos ritmos como gustos. Todos podemos dar con el estilo con el que nos sintamos más cómodos. Esto es clave, ya que la perseverancia en la práctica de algún deporte está directamente relacionada con la motivación y el interés que se preste. Buscar ese ritmo con el que se disfruta será el primer paso para convertir la danza en un hábito casi necesario.

• La segunda razón se refiere a los efectos psicológicos que produce el baile en las personas. Aprender nuevos pasos obliga a concentrarse; esto conlleva dejar todos los problemas de lado y despejar la mente, que durante una o dos horas estará exclusiva-mente focalizada en el ritmo de la música y el movimiento corporal. Se liberan tensiones y la persona se relaja. Además, el baile obliga a conectar mente y cuerpo, un valioso proceso de autoconocimiento, en el que se adquiere mayor conciencia de nuestro or¬ganismo y de sus posibilidades de movimiento. Logrando una mayor coordinación en los movimientos y desarrollando el sentido espacial, el baile ayuda a fortalecer la autoestima y la seguridad en uno mismo. Con el baile se desarrolla el lenguaje corporal, infundiendo nuevos aires a quienes lo practican. Además, puesto que esta disciplina es, por lo general un acto en el que participan más de una persona, se desarrollan aptitudes sociales, como la capacidad de crear vínculos o de formar equipo.

Por último, sus múltiples beneficios para nuestro cuerpo y nuestra salud hacen del baile una disciplina todavía más atractiva: desde el innegable bienestar que produce debido a la liberación de endorfinas que produce el cuerpo cuando está en movimiento, hasta la tonificación de los músculos, pasando por la corrección , la oxigenación celular, el impacto positivo en nuestra salud cardiovascular y el control de nuestro peso. Porque un baile intenso puede quemar tantas calorías como una clase de aeróbic. De hecho, son ya muchos los gimnasios que han incorporado clases que fusionan diferentes ritmos con movimientos aeróbicos. Se trata de una técnica llamada aerodance y quienes la practican aseguran que la clase se les hace mucho más corta que una clase de aeróbic de misma duración. Porque claro, bailar, además de ser muy saludable, encima es divertido.

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