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Martirio de san Pablo

Todos los historiadores coinciden en colocar el martirio de san Pablo en el año 67, tres años después del martirio de san Pedro; era papa entonces san Lino.

San Pablo estuvo unos años en Roma preso aunque gozaba de libertad, podía escribir y sus discípulos podían ir a verle y charlar con él.

Hace unas semanas se estrenó la película: Pablo, apóstol de Cristo. Una nueva versión de la vida del gran Apóstol. Todo lo que se filma o publica sirve para dar a conocer la obra evangelizadora del Apóstol.
Ya en sus últimos escritos, viendo cercano el final escribe: Yo estoy a punto de ser sacrificado, el momento de mi partida es inminente. La obra de Cristo sigue adelante. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta. Sólo me falta recibir la corona de gloria que no se marchita y que el Señor tendrá a bien concederme.

San Lucas en el Libro de los Hechos de los Apóstoles nos narra los viajes apostólicos y todo su trabajo evangelizador. Mucho le debe al Evangelista. Pero es también san Pablo quien a través de sus 13 Cartas nos ofrece su doctrina, su teología y sobre todo su amor a Cristo: Todo lo estimo pérdida con tal de ganar a Cristo. Esas cartas son un tesoro espiritual para el cristiano de hoy.

Fue martirizado, también, por orden de Nerón. Lo sacaron fuera de la ciudad, extramuros, era ciudadano romano y no podía ser ejecutado dentro de las murallas ni tampoco crucificado, como a san Pedro que era judío. Es, pues, llevado a un lugar cerca de la ciudad. Allí es decapitado. Se cuenta que la cabeza dio tres saltos al caer en tierra y en cada lugar donde cayó, brotó una fuente, de ahí que aquel lugar se le llame Tre Fontane (Tres Fuentes) Una abadía de monjes trapenses guarda el lugar del martirio y lo venera con su oración.

El cuerpo del Apóstol fue llevado al cementerio más cercano y hoy, sobre su tumba se levanta la imponente basílica de san Pablo Extramuros. El papa Benedicto en el Año Paulino quiso que se excavara el lugar y que se descubriera la Tumba. Hoy podemos ver parte del sarcófago de mármol rosáceo que guarda las reliquias de san Pablo.

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