Mary Tyrrell: “En Irlanda enseñamos a los niños a que aprendan a responsabilizarse de su proceso educativo”

generafoto.aspx
ES+ACTUAL.REDACCION.- Mary Tyrrell, Directora de la Jonathan Swift National School, centro de Educación Primaria de un pequeño pueblo cercano a Dublín llamado Dunlavin (Irlanda), ha pronunciado en el salón de actos del campus de Alzira-Mare de Deu del Lluch la primera conferencia del ciclo sobre la organización de los centros educativos en Europa que organiza el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV).

La maestra irlandesa -cuyo centro es católico- ha subrayado un nuevo programa que se lleva a cabo en los últimos años en los colegios de primaria de su país: “Enseñamos a los niños cómo aprender, cómo mejorar en su tarea de estudiantes. El objetivo es que aprendan a responsabilizarse de su proceso educativo”. Tyrrell ha destacado, asimismo, el desarrollo de un programa específico contra el acoso escolar, una cuestión “preocupante” en las escuelas de Irlanda.

Por otra parte, la primera conferenciante del ciclo educativo de la UCV, ha remarcado la “gran importancia” que se da en su nación de origen al papel social de los graduados en Magisterio, donde las notas de entrada a las facultades de Educación se encuentran entre las más altas. “Encuentro esencial que aquellos que van a educar a nuestros niños y adolescentes sean los más brillantes para que siga aumentando el nivel de las siguientes generaciones de educandos”, ha aducido.

En el colegio de Tyrrell -al que acuden 38 niños de entre 4 y 12 años, divididos en dos clases, a su vez partidas en un total de 8 grupos- se cree “firmemente” en la mezcla de grupos de distintas edades y en la integración “de niños con alguna discapacidad”, lo que, además de ayudar a estos últimos en su desarrollo educativo, “mejora también el nivel del resto de alumnos y les capacita en otras habilidades sociales”.

LOS ERASMUS DE PRÁCTICAS DE LA UCV, “UNA GRAN AYUDA Y RIQUEZA CULTURAL”

La Directora de la Jonathan Swift National School ha hecho hincapié, de igual modo, en la “enorme riqueza” que supone la llegada de estudiantes Erasmus de la Universidad Católica de Valencia que hacen prácticas en su escuela: “Son una gran ayuda para que mantengamos el sistema de clases mezcladas con grupos de distintas edades. Además, ellos hacen que los alumnos abran su mirada a culturas distintas -para que sepan que existen otros lugares más allá de Irlanda- y a educadores distintos (son jóvenes y algunos incluso hombres, mientras que en Irlanda la mayoría de docentes de Educación Infantil son mujeres mayores)”.

Los universitarios también reciben “un beneficio muy significativo” -ha añadido Tyrrell- al encontrarse “con un buen ambiente para aprender a enseñar y a dar clase a niños con necesidades especiales; junto a las clases normales, con cada nuevo Erasmus pensamos en un proyecto concreto sobre ciencia o arte, por ejemplo, que haga con los niños de su clase”.

“En Irlanda no se enseñan otros idiomas en Educación Infantil y, aunque el programa que impulsó el cambio en sentido contrario ya ha sido recortado, en mi colegio lo hemos mantenido costeándolo nosotros. Enseñamos español durante una clase semanal de 45 minutos, para lo que los estudiantes de la UCV son de una ayuda tremenda”, ha expuesto.

Tyrrell ha señalado que en Irlanda la educación posee un “fuerte cariz social”, lo que conlleva una implicación “activa” de los padres. Así, aunque son “solo cuatro maestras” en su escuela, también dan clase profesores de fuera “pagados por el propio centro y por los padres, no por el Estado” para impartir materias como Oratoria, Teatro o Música”, ha manifestado.

La maestra irlandesa ha confesado estar “encantada” con su labor profesional, pues educar es “lo mejor” a lo que alguien se puede dedicar: “A pesar de que ahora el colegio se está convirtiendo en algo estresante por las reformas educativas recientes. Se exige aumentar el número de horas dedicadas a la lectoescritura y a la habilidad matemática, lo que supone intentar ajustar todas las materias en un horario escolar ya repleto. La solución que nos dan es quitarle tiempo a la asignatura de Religión, cosa que ya hacían bastantes centros de manera extraoficial; pero hacerlo sería un cambio enorme”.

“Ahora ese es un asunto controvertido en Irlanda; el ministro de Educación quiere que los padres tengan más opciones que ir a colegios religiosos -que son el 96%, dirigidos por el párroco o un comité supervisado por el obispo del lugar-, incluso que estos pasen a ser centros no confesionales. Sin embargo, la inmensa mayoría de padres prefiere llevar a sus hijos a escuelas religiosas, aunque ni siquiera vayan a misa con regularidad”, ha incidido.

Profesores y directivos de centros escolares así como estudiantes de la Facultad de Psicología, Magisterio y Ciencias de la Educación, han participado en el acto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *