Palo y tentetieso, eso sería un buen ajuste

Por EMILIO CASTELLOTE. Columnista

Se siente diariamente una gran ausencia de paternidad, de mando, de criterio coherente, sentido de la dirección, como si se transitara en la niebla, en la que los obstáculos aparecen sin previo aviso.

Son demasiados años ya los que todos los españoles de bien, estamos deseando y esperando contar con unos políticos serios, para esta España que lleva siglos siendo mal tratada por sus gobernantes, y fuerzas vivas, los que además siempre contaron con una parte importante del pueblo, que fue y es incapaz de ver más allá del límite de su provincia.

Siento la impresión que aun no se ha disipado la onda expansiva del 11M. Desde aquella fatídica fecha, la sucesión de acontecimientos que cotidianamente hemos tenido que soportar, no responden a una lógica. ¿Se destapo entonces la caja de los truenos? Es como si la veda se hubiera levantado contra España y de ello se aprovechan propios y extraños.

La profecía Maya, el fin del mundo en el solsticio de Diciembre de 2012 y a juzgar por los acontecimientos, a partir del 11M se toco arrebato para desvalijar a España desde dentro, como si esta se fuera a parar y con un gran botín te pudieras apear; y los de fuera se apoderan de cuanto más allá de las fronteras poseemos.

Nos han perdido el respeto, debido a que nuestros políticos, gobernantes, banqueros, jueces y una buena parte del pueblo se han comportado como si España no fuera suya.

Miro a las naciones de nuestro entorno y a ninguna de las de nuestro Club le pasa nada semejante, pues una cosa bien diferente es la depresión económica y otra diametralmente opuesta es la crisis ética y moral, la pérdida de valores, la gobernanza en la impunidad, la carencia de sentido patrio y actuación del Jefe de Estado y su familia.

A todo esto Gibraltar, va y aparece y resulta que este conflicto que se arrastra desde hace más de tres siglos, se convierte en la excusa perfecta para que la Corona de España no este presente en el Reino Unido en una señalada fecha.

Bien, poniéndose uno en el papel de la Reina, entre toda aquella realeza y con el panorama familiar de Contubernio y Convoluto, que tenía que acompañarla forzosamente, no debería de ser un plato de gusto, pero….!!Caramba¡¡ para eso está Corinna, la princesa Flick , como asesora del Rey en terrenos procelosos.

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