Connect
To Top

Parate a pensar: ¿Es un misterio la mente?

Por Manuel J. Ibáñez Ferriol. Director de Contenidos del Grupo ONDA3.

Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo. Aristóteles”.

No hace muchos días, el Senado español, declaró el año presente, como Año de la Salud Mental. Es una noticia, que ha pasado totalmente desapercibida, pero quiero hacer eco, y analizar con todos mis lectores, que es la mente, su misterio y sobre todo la mejor forma de tratarla y educarla. Añadiré, que a ningún grupo político, le interesan las alteraciones mentales de la sociedad, porque desconocen esas enfermedades. Es más, los enfermos mentales, son apartados de la sociedad, recluidos en centros especiales, y como no votan, sus demandas no son escuchadas nunca. Esta es la cruda realidad. Después de mucho luchar, determinados colectivos relacionados con el mundo mental, han conseguido de sus señorías, al menos una declaración de intenciones, que esperemos no caiga en saco roto.

La filosofía de la mente o filosofía del espíritu, se ocupa de la naturaleza de los estados mentales, de sus efectos y sus causas. La cuestión del comportamiento de los estados mentales y físicos ocupa aquí un lugar central. Además de las cuestiones ontológicas, acerca de la naturaleza de los estados mentales, la filosofía de la mente estudia cuestiones epistemológicas, en torno a la cognoscibilidad de la mente.

Analicemos a vuela pluma, lo que nos indican los distintos pensadores a través de un recorrido somero, sencillo y resumido.

Para Aristóteles(384-322 a.C.) la mente es una facultad del alma. Considerando el alma, dijo: “Al final, Aristóteles vio la relación entre alma y cuerpo como uncomplicated, en la misma manera que es uncomplicated que un cubical la forma es una propiedad de un bloque de edificio del juguete”. El alma es una propiedad exhibido por el cuerpo, uno entre muchos. Además, Aristóteles propuso que cuándo el cuerpo perece, tan hace el alma, tan la forma de un bloque de edificio desaparece con destrucción del bloque.

Platón,(429-347 a.C.) sostenía que, así como el cuerpo es del mundo material, el alma es del mundo de las ideas y por lo tanto es inmortal. Creía que el alma estaba temporalmente unida con el cuerpo y sólo se separaría con la muerte, cuando retornaría al mundo de las formas. Puesto que el alma no existe en el tiempo y en el espacio, como el cuerpo sí lo está, puede acceder a verdades universales. Para Platón la ideas (o formas) son la verdadera realidad y son experimentadas por el alma. El cuerpo para Platón está vacío ya que no puede acceder a la realidad abstracta del mundo; puede sólo experimentar sombras. Esto determina la epistemología esencialmente racionalista de Platón.

Rene Descartes(1596-1650) creía que la mente ejercía control sobre el cerebro a través de la glándula pineal: La relación que postuló entre el cuerpo y la mente es llamada dualismo cartesiano o dualismo de sustancias. Sostuvo que la mente era distnta de la materia, pero podría influir en la materia. Cómo una tal interacción podría ser ejercida, sigue siendo un tema polémico.

Para Kant (1724- 1804) más allá de la mente y la materia, existe un mundo de formas a priori, algunas de las cuales, espacio y tiempo, siendo ejemplos, están pre-programadas en el cerebro. Kant considera la interacción mente-cuerpo como una interacción de fuerzas que pueden ser de diferente tipo para la mente y para el cuerpo.

Para Searle(1932-) el problema mente-cuerpo es una falsa dicotomia; esto es, la mente es un aspecto perfectamente ordinario del cerebro.

El punto central de la filosofía de la mente es el problema mente-cuerpo. En su origen está la pregunta: ¿cuál es la relación entre los estados mentales (o la conciencia, lo psiquico, el alma) con los estados físicos (o el cerebro, lo material, el cuerpo)? ¿Se trata de dos substancias diferentes? ¿O son lo menta lo físico una sola cosa? Estas son las preguntas fundamentales de la filosofía de la mente. No obstante, las respuestas suscitan un sinfín de nuevas preguntas: ¿Son libres nuestro pensamiento y nuestra voluntad? ¿Podrían las computadoras poseer una mente? ¿Puede existir la mente sin el cuerpo? La filosofía de la mente es por tanto un estudio con ramificaciones muy diversas.

La mayoría de las personas perciben intuitivamente un abismo entre los fenómenos mentales y los físicos. Esto ha llevado a que durante largo tiempo los puntos de vista dualistas fueran los predominantes en la filosofía de la mente. Hoy en día la mayoría de los filósofos defiende posiciones materialistas. Sobre esta base debe no obstante darse respuesta a la cuestión de cómo se explica la conciencia desde el punto de vista materialista.

La corriente “dualista”, nos lleva a buscar la respuesta, al abismo intuitivo entre la vida mental interior y la realidad física. En realidad, el dualismo puede ser visto como un problema antes que como una solución. De hecho, si hacemos investigación científica para entender cómo se relaciona nuestro sistema nervioso con nuestro comportamiento consciente estamos siendo, de algún modo, dualistas; los monistas no tendrían, en realidad, nada que investigar. Los argumentos en favor del dualismo son básicamente de carácter epistemológico, aunque el dualismo encuentre también acogida por motivos morales o religiosos; en realidad, muchos ataques al dualismo pudieran estar inspirados más en esta clase de motivos que en los primeros.

Los filósofos espiritualistas, especialmente George Berkeley y Henri Bengson, han subrayado la importancia de esa clase de apoyos intuitivos para relativizar la importancia de la noción de materia. Entre los pensadores recientes, el físico Erwin Schrondinger, ha insistido en la importancia de esta clase de cuestiones para relativizar la pretendida prioridad ontológica de la materia sobre la conciencia.

Dada la transcendencia del tema que estamos abordando, seguiré en próximos articulos, tratando sobre las alteraciones mentales. Hoy, he querido solo hacer una introducción, ya que para mí, resulta de suma importancia, este tipo de alteraciones de la psiquis y su estudio y tratamiento.

Tengamos siempre presente a las personas con algún tipo de alteración mental. Dejemos que formen parte de nuestras vidas, con toda la naturalidad del mundo, porque son seres igual que nosotros, con sus inquietudes, ilusiones, proyectos, anhelos. Al igual que cadaa uno de nosotros, tienen sensibilidad, piensan, perciben y sobre todo les gusta compartir una buena charla, un juego o quizás una conversación.

Seamos su bastón de apoyo, que se sientan siempre queridos y comprendidos. Nunca les hagamos una mala cara, sino todo lo contrario. Que nuestra sonrisa, auténtica, sea fiel reflejo de nuestro corazón, que los ama y los quiere siempre. Permitamos que se comuniquen con todos y cada uno de nosotros y seamos firmes en las peticiones que les corresponden, por justicia, por legalidad y porque lo necesitan.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in Columnistas