¿Que son los valores humanos?

El término valores humanos, es el valor agregado de las mejores cualidades humanas por sobre la animalidad egoísta. En otras palabras, son las características “buenas” que nos diferencian y permiten ser más solidarios, generosos y comprensivos que los demás animales.

La primera y más notoria de todas estas cualidades es el ALTRUISMO bien entendido (que implica solidaridad). Le acompañan, la ética, integridad y honestidad de modo inseparable.

Altruísmo, significa dar prioridad al bien del conjunto por sobre el propio. Un claro ejemplo de altruismo, son las personas que prefieren perder la vida salvando a varias, antes que salvarse ellas dejando a las demás “en las manos de Dios” (si son creyentes en alguno). Caso del capitán de un barco que se está hundiendo, que da prioridad a que se salven mujeres y niños primero, luego los demás pasajeros y él sólo piensa en sí mismo cuando ya no hay forma de poder hacer algo por nadie más. O un vecino que acude a ayudar a quienes están en apuros, aún con riesgo de su propia vida, sin omitir a quienes ayudan a un anciano a cruzar una avenida o los que ceden el asiento a quienes los necesitan, en un transporte público.

Ética: Se entiende a nivel genérico como conjunto de normas que limitan la buena de la mala conducta. Sin embargo, la verdadera y profunda ética no se limita a una actividad profesional, sino que da una idea general y clara de qué cosas alteran de mal modo al equilibrio de la naturaleza u orden debido de las cosas. Los populares 10 mandamientos de la Biblia, son una forma de sintetizar a lo básico de una conducta ética. Es lo que nos conduce a ser altruistas y amar al prójimo y demás seres y cosas del universo (Dios mismo) como lo sintetizó el Jesús de Nazareth.

Pero ello es imposible si no se es una persona íntegra (auténtica consigo misma) y honesta en todo aspecto.

De este modo, una persona con valores humanos es también una persona de palabra. Que cuando se compromete a algo o lo afirma, es probable que hasta ponga en riesgo su vida por cumplir con lo que dijo o se comprometió.

Por esto es fácil deducir que una persona con valores humanos, es completamente confiable en todo sentido positivo. Por honesta, sincera, considerada, dedicada a lo suyo con esmero; a la vez que vigilante y protectora de que los demás tampoco ocasionen daños innecesarios por puro egoísmo o animalidad. Es un docente y policía que vela (o lo intenta lo mejor que puede) por el bienestar del conjunto en el ámbito en el que se encuentre.

Cuando dije docente y policía, me refería a que intenta educar con el mayor tacto posible a los equivocados, a la vez que evitar dentro de lo lógico a los desmanes de cualquier desubicado, ya que no ejercerá fuerza o violencia llevando las de perder y tiene claro que su única autoridad es la moral del ejemplo personal, como también la convicción consciente de cómo son los mecanismos que nos hicieron concluir que sólo los valores humanos permiten la supervivencia de la especie en una forma de vida digna.

¿De qué modo dependemos de los valores humanos para la supervivencia de la especie?

Simple: Tenemos ejemplos claros en lo grande y en lo pequeño. El universo en sí, la naturaleza en sus ecosistemas y nuestros propios cuerpos son un ejemplo de organización altruista. Pues cada célula se agrupa con sus semejantes para cumplir su función de modo solidario. Es raro que algunas acaparen más de lo que necesitan y que las demás le permitan hacerlo. Como también es raro que el conjunto no esté atento a solucionar y ayudar rápidamente donde se haya producido un desequilibrio o herida. Porque es como si tuvieran muy claro lo que pareciera que la humanidad ha perdido de vista: Que el malestar de unos pocos a la larga significa el malestar de todos desembocando en la destrucción del organismo o sistema del que se forma parte.

Los valores humanos parten de una clara consciencia que todos estamos en el mismo barco o nave, con una función u objetivo específico, y que aunque consideremos que somos simples pasajeros, ocasionar algún daño o desequilibrio en el entorno, terminará perjudicándonos a nosotros mismos. O si un marinero necesita ayuda para reparar algo, de no ayudarlo solidariamente, es muy probable que de dicha reparación dependa que el barco o nave no zozobre. Por lo cual, desentenderse de las problemáticas del entorno o los demás, es perjudicarnos la propia vida y la de quienes más apreciamos, como el futuro mismo de la especie.

A partir de tener claro a estos últimos conceptos, es donde se comprende de verdad a la importancia de los valores humanos y una conducta y forma de vida que los sostenga.

Por eso ha nacido ésta sección, con el objetivo de educar en valores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *