Roban una decena de ventanas del balneario sin estrenar de Nazaret

Es sólo el comienzo de un expolio que podría ir a más en caso de que no se tomen medidas. El edificio está situado entre la calle Algemesí y el parque de Nazaret. Desde este jardín, frontera con el puerto y que se queda fuera de la vista desde las viviendas más cercanas, es donde han desaparecido las lamas metálicas.
El portavoz de la asociación de vecinos de Nazaret, Julio Moltó, recordó ayer la demora en la ocupación del edificio, para el que ya hay usos definidos aunque todavía sin plazos. Se trata de una sede de la Universidad Popular, un centro de Juventud y, en la planta baja, un museo dedicado a la huerta.
Para esto último, precisaron fuentes municipales, falta la firma de un acuerdo con un particular que debe donar una colección de aperos agrícolas y herramientas, aunque el principal escollo es que no estaba por su ubicación en el antiguo balneario.

Las piezas imitan a las de madera, con finos barrotes horizontales y su desaparición es el último episodio de un inmueble que ha pasado por numerosas vicisitudes. Una escuela taller se dedicó durante cinco años a construir un edificio que después fue demolido hasta los cimientos al incumplir las necesidades de lo que pretendía hacer el Ayuntamiento.

Por esa razón, el gobierno municipal se acogió al Plan Zapatero para acometer una inversión de unos cuatro millones de euros, fuertemente criticada por los vecinos al entender que se había malgastado el dinero anterior.

Moltó comentó que hace dos meses que ya no se ven operarios en el inmueble. Este jueves se cumplen precisamente los 26 años de la pérdida de la playa de Nazaret por la ampliación del puerto. «Entonces nos dijeron que el compromiso es que el antiguo balneario sería reutilizado para un centro sociocultural, lo que aún no se ha cumplido».

La entidad vecinal no está de acuerdo con los usos asignados por el Ayuntamiento. El representante recordó la demolición del edificio construido por la escuela taller. «Tenía un gran simbolismo para nosotros, incluso desde el punto de vista social, porque sirvió para el aprendizaje de oficios por parte de muchos jóvenes».

El derribo fue porque se había construido por debajo de la cota de la calle. «Se dieron cuenta de que se inundaba los días de lluvia». Un error tan monumental, indicó Moltó, se zanjó sin ninguna responsabilidad. El balneario recae a un parque «rescatado de los terrenos que iban a ir para los muelles».

El moderno edificio está rodeado, además de por el gran parque, por un solar donde se derribó una fábrica hace años, junto por varias parcelas donde está pendiente desde hace años una promoción pública de viviendas, en los terrenos conocidos en el barrio como los de las «casitas de papel».
VLCRADIO | Poblats Maritims | Redacció

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