Ruta Parque nacional de Alhucemas: la tierra de los bereberes

Alhucemas está situada en la costa mediterránea de Marruecos. Allí se encuentra uno de los parques nacionales más grandes del Estado. Todas y todos los visitantes podrán disfrutar de su fauna autóctona y de paisajes de gran belleza como el macizo calcáreo, que se adentra en el mar formando acantilados de hasta 700 metros de altura.

La ruta al Parque Nacional de Alhucemas comienza en Melilla, donde se encuentra el aeropuerto más cercano, el primer destino del viaje. Esta localidad marroquí tuvo gran protagonismo durante la Guerra del Rif, en 1926. Es recomendable visitar la Ciudad Vieja, que cuenta con un recinto amurallado y la Alcazaba, el Museo de Arqueología e Historia y Playa Quemada. Por la tarde, el puerto de Alhucemas se anima con la llegada de los pescadores. Es una buena oportunidad de saborear el pescado recién capturado que se vende a buen precio.

La siguiente parada es Tafensa, donde las personas visitantes comenzarán a disfrutar de las vistas del Parque de Alhucemas. En esta localidad, se podrán visitar los talleres que sus habitantes organizan en colaboración con la Asociación Rif para el Desarrollo del Turismo Rural. A continuación, los viajeros y viajeras vivirán uno de los momentos más interesantes del viaje: compartir unas horas con una familia bereber y conocer de cerca su cultura y su forma de vida.

De camino a Toussart, las personas participantes descubrirán una de las construcciones más típicas de esta zona: los morabitos. Antiguamente, estas edificaciones se usaban como ermitas o monumentos funerarios. Detrás de cada uno de ellos, hay una leyenda diferente, real o ficticia. A continuación, se visitará la Playa de las 700 Escaleras. Aunque su nombre provoca cierto respeto, las vistas que desde allí se divisan son espectaculares. Los valles del Taussart ofrecen una oportunidad única para divisar las águilas pescadoras.

El Bosque de Tikkit acompañará a los viajeros y viajeras hasta Adouz, una ciudad a la que se trasladaron los mercaderes expulsados de Al-Ándalus. Alrededor de la mezquita, construída por los una dinastía bereber en 1340, los hombres del pueblo se reúnen para charlar y trabajar el palmito. En Tikkit, es posible encontrar un centenar de morabitos, donde acuden peregrinos y peregrinas para que se cumplan sus peticiones o deseos.

Bades es la segunda ciudad islámica construida en Marruecos después de Nekkor. Aún conserva restos de muralla y de algunos de sus edificios. Los habitantes abandonaron esta ciudad después de que Felipe II enviase un ejército compuesto por 16.000 soldados con la intención de reconquistar esta localidad.

La siguiente parada del viaje se realizará en Torres. Esta ciudad se denomina así debido a las cinco torres que construyeron conquistadores portugueses en el siglo XVI. En la actualidad, esta zona se ha convertido en uno de los destinos preferidos de los habitantes de Marruecos para veranear. Las personas visitantes no pueden abandonar Torres sin probar los dulces de almendras y de cacahuetes típicos del país.

Este viaje forma parte del proyecto Turismo Solidario y Sostenible que organiza la Fundación Banesto. Si has pensado viajar este verano a África o a Latinoamérica, infórmate de las rutas que te proponen. Podrás conocer culturas diferentes y disfrutar de paisajes naturales inolvidables. ¡Prepárate para un verano único!

ESMASACTUAL/Manuel J. Ibáñez

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