Segaria: ciudad ibérica entre Benimelli y Pego

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Por José Aparicio Pérez. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia por Gandía. 

La extraordinaria lección, producto de una minuciosa investigación científica, que nos ofreció el Dr. Xaverio Ballester, Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Valencia, durante la segunda sesión del XXXVII Curso de Historia que estamos celebrando en Fomento de Gandia desde el 5 al 9 de los corrientes, puso en evidencia, una vez más, los profundos errores cometidos por historiadores y lingüistas al querer demostrar que la lengua propia del Pueblo Valenciano.

Es decir, la Lengua Valenciana, fue traída por nobles y repobladores catalanes tras la conquista del ya Reino Musulmán de Valencia por el Rey Cristiano Jaime I, que tuvo el acierto de mantenerlo como tal, evitando su desmembración por los voraces nobles aragoneses y catalanes, dotándolo de autonomía propia, lo que sentó las bases de la grandeza posterior del Reino Cristiano cuyo Cap y Casal fue la Ciudad-Estado de Valencia, la Valentia Edetanorum romana, la Balansiya musulmana y la actual Valéncia capital de la Comunidad Autónoma.

Su evidente poderío económico, cultural, militar y político fue la consecuencia de todo ello y de ahí el desarrollo de la lengua autóctona, la Lengua Valenciana, lo que dio lugar al esplender del llamado Siglo de Oro  Valenciano, el primer Siglo de Oro español y europeo.

Segarra fue el topónimo/onomástico elegido para demostrar que existía en Castellón, Valencia y Alicante mucho antes que en Cataluña, por lo que no necesitó venir de allí, anulando y eliminando todos los esfuerzos de los anexionistas  para impo-ner su ascendencia, con la finalidad política suficientemente reconocida por lingüistas e investigadores independientes y personas perspicaces.

Sobre la antigüedad y autoctonía del topónimo/onomástico destaca el nombre de una ciudad ibérica situada entre los términos actuales de Benimeli y Pego, Segaria, en la sierra del mismo nombre, con probable origen en el siglo IV antes de Cristo y que pervivió hasta la Romanización. No obstante, obra posterior cercana, al parecer de tipo militar pudiera ser indicio de pervivencia poblacional. La mayor antigüedad del topónimo en cuestión conocida

Es nombre de ciudad que se va sumando a los conocidos de Saiti, Elike, Edeta, Carmoxen, Bairen, etc

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