Super bock super rock 2011, un festival de música independiente made in Portugal

     Aunque el Super Bock Super Rock aún no ha cumplido la mayoría de edad – este año celebra su XVII edición – ha demostrado en el transcurso de los años que el país luso apuesta por la música de calidad en los grandes escenarios y que es, además, capaz de competir con los grandes festivales del país (léase FIB) debido a la coincidencia de fechas y el registro de hasta un 40 % de público asistente de origen español.

Del 14 al 16 de julio los escenarios de la localidad de Meco, avalados por su gran patrocinador, la marca de cerveza de origen portugués Super Bock, acogerán diversas actuaciones entre las que conviven los cabezas de cartel como The Strokes, Artic Monkeys o Arcade Fire, con los clásicos como Slash, la apuesta por el Indie nacional portugués como The Glockenwise y Sean Riley & The Slowriders y por los grupos peninsulares no nacionales como es el caso de los españoles L.A.

El festival se celebra en un recinto acotado con tres grandes escenarios. El primero de los escenarios, el más pequeño, se llama Meco, en honor a la localidad que da cabida al evento, y acoge las apuestas más arriesgadas con diversas bandas de varias nacionalidades por descubrir.

En el escenario EDP, el mediano, tendrán lugar algunas de las actuaciones más esperadas de esta edición. Tame Impala, El Guincho o The Legendary Tigerman, pese a sus muy diferentes estilos musicales,  pasarán por el EDP para deleite de algunos de sus muchos seguidores. También Ian Brown o The Vaccines harán acto de presencia aquí tras su exitoso paso por diversos festivales europeos.

Para el escenario grande, el Super Bock, la organización ha reservado los conciertos de Artic Monkeys, The Kooks y The Walkmen el día de la bienvenida, 14 de julio, para ir abriendo boca.

Las actuaciones de Arcade Fire y Portishead tendrán lugar al día siguiente, el día 15 de julio, que compartirán escenario con los portugueses The Gift, toda una institución de la música Indie lusa. Formaciones tan diferentes como Elbow, The Strokes o Slash compartirán también escenario en la última jornada, el día 16, quizás con el fin de dejar buen sabor de boca a los presentes y la inevitable sensación de encontrarse ante un crisol de influencias y un modo diferente de entender los eventos musicales.

Por el módico precio de 80 €, en comparación con otros festivales peninsulares, los tres días de festival incluyen otros cinco de acampada en su zona habilitada para ello junto al recinto de escenarios, de 5 hectáreas aproximadamente, de manera gratuita.

Sin embargo, este año la organización se ha visto sorprendida por la amplia afluencia de público que se espera el día 15 de julio ya que las entradas para esta jornada (que salieron a la venta hace unos meses al precio de 45 euros) están agotadas. Alrededor de 30.000 personas asistirán cada día, de hecho, para disfrutar de la oferta musical del “Super Bock”, como se conoce normalmente el festival lo que supone un total de casi 100.000 asistentes.  De ellos, en torno a los 40.000 serán españoles por lo que no resultará imposible encontrarse con caras conocidas en el festival.

Parking, servicio de lanzaderas, mercadillo, puestos de comida y bebida y los dispositivos habituales completarán los servicios ofrecidos por la organización que asegura haber apostado este año especialmente por la mejora de los accesos, las indicaciones, las vías y, por supuesto, el sonido.

Si el año pasado la actuación de The National llamó especialmente la atención del turismo inglés, este año, la apuesta por el tipo de bandas que en su momento se clasificaron como “garage rock revival” supone una auténtica declaración de intenciones. Aunque la crítica y el público todavía no se han puesto de acuerdo, por ejemplo, en la calidad y posible repercusión del último trabajo de los de Nueva York, ‘Angles’ (2011) o la vuelta de tuerca, una vez más de los canadienses Arcade Fire con ‘The Suburbs’ (2011), está claro que ambas bandas, así como el regreso de Portishead o la actuación previa a la del FIB de Tame Impala son reclamo más que suficiente para un cartel “de lujo” como señala Ivone, responsable de comunicación de la organización.

Por otra parte la sorprendente confirmación de Slash, el famoso guitarrista de Guns N’ Roses, o Sven Vath, que ofrecerá su particular sesión de electrónica techno alemana en el mismo cartel, parece suponer una apuesta de la organización por la música en general, al margen de las tendencias o los estilos.

También es posible que el modo de concebir los carteles de un festival en el país vecino sea diferente, más ecléctico, menos endogámico, aunque habrá quienes lo juzguen carente de criterio.

Sea como fuere si a los citados nombres le unimos la calidad de formaciones como Beirut o The Vaccines que ya han cosechado numerosos éxitos en los escenarios de toda Europa o el regreso a los mismos de Elbow, banda iconoclasta siempre comparada con otras tantas, que también actuará en el FIB, el resultado es el de una oferta musical más que competitivo. Las expectativas de los organizadores al respecto no podían ser mejores. Solo falta que músicos y público sientan lo mismo.

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