¡Tenemos que controlar las condiciones ambientales que vive la infancia!

thumb.large.asmaLa contaminación atmosférica debería ser una preocupación de todos debido a la universalidad de la exposición humana. Tanto la calidad del aire en interiores como al aire libre contribuyen sustancialmente a la carga del asma y otros problemas respiratorios en los niños.

Los médicos asisten a los niños con problemas respiratorios con una frecuencia mayor que cualquier otro problema de salud crónico. Además, los niños son más propensos a ser hospitalizados por problemas respiratorios que personas de otras edades. La incidencia de asma en la infancia ha aumentado en los últimos años en España, como han mostrado las dos sucesivas fases del estudio ISAAC realizado en España. El estudio ISACC ha puesto de manifiesto que el asma ha empeorado en frecuencia e intensidad en los niños de 6 a 7 años de edad. En España se han promulgado leyes que han conseguido mejorar en gran medida la contaminación de interiores en relación al humo del tabaco, sin embargo en cuanto a la contaminación exterior aún hay grandes deficiencias y queda mucho por hacer.

¿Qué contaminantes pueden afectar la función respiratoria?

Entre las principales sustancias que son perjudiciales para el sistema respiratorio en desarrollo tenemos los contaminantes de interiores, como el humo de tabaco ambiental (HTA), los productos de combustión, compuestos orgánicos volátiles (COVs), compuestos biológicos y alérgenos. Un número importante de otros contaminantes del aire exterior están presentes en el medio ambiente de nuestras ciudades y además en niveles preocupantes. Entre ellos se incluyen contaminantes atmosféricos de materia particulada, ozono troposférico, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno (NOx) y otras sustancias tóxicas.

¿Cómo están expuestos los niños a la contaminación del aire?

Dado que los niños respiran más rápido, inhalan más aire si los comparamos con los adultos y además pasan más tiempo realizando actividades físicas al aire libre, por lo que tienden a estar más expuestos a la contaminación que los adultos. Los niños pasan hasta el 80% de su tiempo en ambientes de interior (hogar, colegio) por lo que también están más expuestos a los contaminantes del aire de interiores. Por otra parte, por su menor altura, su zona de respiración es más baja que la de los adultos, por lo que están más expuestos a los escapes de los vehículos pesados y los contaminantes que se concentran en las capas más bajas del aire en ambientes de exterior.

¿Cuáles son los potenciales efectos para la salud de los contaminantes del aire?

Una variedad de contaminantes en el ambiente, tanto de interiores como de exteriores, se asocian con problemas respiratorios en la infancia. Los efectos respiratorios adversos que se pueden presentar son de un espectro bastante amplio. Citándolos en orden ascendente de menor a mayor gravedad van desde síntomas inespecíficos como dolor y enrojecimiento de garganta, incremento de la tos y aparición de sibilancias, hasta presentación de ataques de asma. Estos síntomas originan un aumento de visitas a la consulta del médico, a urgencias del hospital e ingresos. Hay que tener en cuenta también la reducción permanente de la capacidad pulmonar que puede ser imperceptible a corto plazo y un riesgo mayor para la presentación del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Una exposición prolongada a altos niveles de contaminantes del aire se asocia con efectos significativos en la función pulmonar y puede predisponer a los niños a desarrollar problemas respiratorios crónicos. Los contaminantes del aire interior también contribuyen a la producción de síntomas respiratorios persistentes o recurrentes, infecciones y alergias. Algunos alérgenos biológicos están relacionados con el desarrollo de asma, y también pueden exacerbar o desencadenar episodios asmáticos. Cada vez hay más pruebas consistentes de que el humo de segunda mano procedente del tabaco se asocia con diagnóstico médico de asma infantil.

¿Por qué los niños sean más vulnerables a los efectos de los contaminantes del aire?

Los niños son particularmente vulnerables a las condiciones respiratorias a causa de su estado de desarrollo y las diferencias físicas de los adultos. Los pulmones y las vías respiratorias de los niños son inmaduros y por tanto especialmente susceptibles a la agresión de la contaminación. Los pulmones en desarrollo presentan una gran superficie a través de la cual los contaminantes pueden ser absorbidos fácilmente. Los niños respiran más rápido y por lo tanto inhalan y absorben un volumen relativamente mayor de contaminantes en comparación con los adultos.

¿Qué podemos hacer para prevenir la exposición?

Una de las estrategias para mejorar la calidad del aire interior, una vez se identifican los problema,s es el de “eliminar, separar y ventilar” los contaminantes como el humo de tabaco, productos químicos o compuestos biológicos. Es difícil evitar la exposición a la contaminación del aire exterior, en particular en las zonas urbanas. Como individuos, podemos estar al tanto de los avisos de la calidad del aire y comprender los riesgos para la salud de la exposición a la calidad del aire. Los padres también pueden tratar de limitar las actividades extenuantes al aire libre de sus hijos en aquellos días que la calidad del aire es mala, especialmente si el niño tiene problemas respiratorios previos.

¿Qué podemos hacer como sociedad para prevenir estos riesgos?

Tenemos pruebas que demuestran la conexión entre la contaminación del aire y los problemas de salud del aparato respiratorio en los niños. Estas repercusiones sobre la salud respiratoria son difíciles de prevenir a veces. Sin embargo, la protección adecuada de la salud respiratoria de la infancia se basa en cambios de actitudes a nivel de la sociedad. La calidad del aire interior virtualmente no está regulada en relación al entorno del niño. Con la excepción de las normas que prohíben fumar en las escuelas, guarderías y otros edificios públicos, la exposición del niño al humo de tabaco y la protección de los niños depende de la buena voluntad de los demás. La gente tiene que ser consciente de los efectos sobre la calidad del aire interior y no fumar en los hogares, donde las normas administrativas sobre tabaquismo no existen. Al menos la familia debería extender las normas que protegen a los niños en las escuelas y servicios públicos a sus hogares, lo que además redundará en beneficios para la salud de los fumadores, ya que el tiempo que están en su hogar será tiempo libre de humos.

 

ONDA3.COM|Redacción

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