Testimonio: He perdido a mi garbancito

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Por Nerea Carracedo. Columnista. 

Esto es una historia personal mía, muy reciente en la cual me he armado de valor para poder contar a gente que no conozco, pero que por desgracia muchas personas pasamos.

La llegada de un bebe es la etapa más bonita para una mujer, en el momento que te haces el test de embarazo aparece esa sonrisa que ya no se te borra, en cuestión de minutos piensas ¿cuándo podré ver a mi bebe? Acto seguido empiezas a ponerle nombre como garbancito (ese fue mi caso), vas sumando las semanas y deseas que aparezca esa tripa tan bonita, de las cuales las mujeres nos sentimos orgullosas.

Vas a la revisión, pides cita a la matrona y vas planeando como va a cambiar tu vida, tu marido se vuelve más cariñoso más atento, todos te cuidan, estas en una gran nube y lo proclamas a los cuatro vientos VOY A SER MAMA.

Pero… aquí viene el pero, un día vas a la revisión rutinaria y te dan una noticia en mi caso me dijeron que mi bebe o estaba de menos semanas o que el embarazo se había interrumpido.

Una madre sabe cuando algo no va bien y yo sabía que ya no iba bien, pero intente aferrarme a cualquier cosa para creer que estaba de menos semanas.

Cuando fui al médico nuevamente me dieron la mala noticia, me dieron dos opciones, la primera unas pastillas que hacía que poco a poco expulsara a mi bebe o hacerme un legrado.

Después de consultar con varias amigas decidí hacerme el legrado por el hecho de que todas me habían dicho que las pastillas dolían mucho y todas habían acabado haciéndose el legrado.

Me dieron un día para despedirme de mi bebe, me pase toda la noche abrazándome la tripa y diciéndole que le amaba desde el momento que salió positivo.

Me culpe de todo, me dije que era culpa mía ya que los médicos lo único que me dijeron que los abortos son más normales de lo que nos imaginamos.

Finalmente el día 22 de diciembre me quitaron a mi bebe, no puedo decir que lo perdí porque pienso que unas llaves se pierden pero no un bebe. Lo pase muy mal cuando antes de entrar en quirófano me pusieron en una sala donde escuchaba el corazón de los demás bebes pero el de mi bebe no.

Estuve dos o tres días sin apenas comer, llorando, diciendo que porque me había pasado a mí, y sin explicación, tan solo que son cosas que pasan.

Los días se me hicieron duros, y somos nosotras las mujeres la que hemos llevado a nuestro bebe, por tanto mi marido lo paso mal, pero yo me sentía como si él no me entendiera.

Me puse a leer páginas, no era la única mujer que había pasado por un aborto, es cierto que me sorprendió la cantidad de personas que han pasado por esto.

Me sentí muy arropada por toda mi familia y amigos, algunos no sabían que decirte, yo solo tenía ganas de llorar.

Ya ha pasado un mes y unos días pero creo que es una cosa que no olvidas fácilmente por no decir que siempre lo recordaras.

Solo puedo decir que creo que después de este duro golpe, la gente tiene que entender que aunque no lo haya podido conocer le amaba mucho y que necesitas tus días de duelo, necesitas llorarle porque estaba llena de ilusión y de esperanza.

Un aborto es una perdida, yo no pude disfrutar de mi bebe, no pude ponerle nombre, no pude saber si era niño o niña, a veces pienso que es mejor, pero las lágrimas en mi corazón están aunque ahora no hable de ello.

Pongo buena cara para que no se preocupen los demás, y solo pienso que el tiempo puede curar esa herida tan grande para mí.

Solo quiero comunicar a todas las mujeres que han pasado por esto que los hombres también lo pasan mal pero a su manera, yo por ejemplo atacaba a mi marido porque no le veía llorar, no le veía que lo pasara tan mal como yo, ahora entiendo que él lo pasaba mal pero intentaba hacer ver que estaba bien para que yo no me sintiera mal.

Por tanto no somos las únicas que han pasado por esto, de hecho mirando información y aconsejándome existe una página que se llama niños arcoíris.

Y en los foros que he podido leer las mujeres se desahogan contando sus experiencias y se sienten mejor.

Contarlo, desahogaros, llorar, hablar, reír pero no os lo guardéis para vosotras.

Es un episodio que por desgracia nos ha tocado vivir, pero hemos de superarlo ya vendrá otro bebe cuando tenga que venir.

Puedo decir que desde el día 22 de diciembre antes de irme a dormir le doy las buenas noches, pienso en mi garbancito, pienso que si dicen que los 3 primeros meses son los más peligrosos debería haber más controles, pienso que deberían darme una explicación de lo que sucedió, pero esto ya ha pasado y no puedo hacer nada, solo darle las buenas noches cada día hasta que el tiempo me permita esta mejor realmente, porque solo las mujeres que hemos pasado por esto sabemos por lo que pasamos, las demás nos dirán que tranquilas, pero no es malo acordarte de él o ella, no es malo recordarle y no es malo tener envidia de cuando ves una barriga y piensas en que tu estarías así, porque eso es nuestro duelo, es nuestra manera de sentir.

Luego vienen los miedos de si quieres volver a intentarlo, tienes miedo de que vuelva a pasar, por tanto primero pensar en que estáis bien psicológicamente.

 

 

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