Tutankamón murió de mala salud congénita, según una autopsia virtual

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ONDA3.COM|CANAL INVESTIGACIÓN.- ¿Cómo murió el joven faraón Tutankamón? Varios investigadores han intentado una respuesta desde el descubrimiento de su sarcófago en 1922 en el Valle de los Reyes, en Egipto.

El año pasado, Chris Naunton (izquierda), de la Sociedad de Exploración Egipcia de Londres, teorizó que falleció arrollado por un carro cuando tenía 18 años, tras realizar un análisis virtual de sus heridas junto al Instituto Forense Cranfield. Naunton divulgó los resultados en un documental que emitió el canal británico Channel 4, pero a casi un año de la exhibición de la cinta, otro documental, esta vez de la BBC, planteará una tesis distinta, donde las enfermedades hereditarias aparecen como las causas del deceso del rey egipcio y en el que se revelará cómo era el verdadero hombre tras la máscara de oro.

“Él ni siquiera era capaz de montar un carro. Por lo tanto, pensamos que había muerto debido a sus varias enfermedades, pero no a causa de un accidente”, dice a La Tercera, Albert Zink (derecha), antropólogo y paleopatólogo del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo en Italia, y líder de la investigación que se podrá ver en la cadena británica bajo el título “Tutankamón: La verdad al descubierto”.

“Ahora sabemos que Tutankamón era un rey enfermo y frágil. Sufría de fiebre, de malaria y se fracturó la pierna izquierda en la región de la rodilla”, agrega Zink.

Los nuevos análisis también revelaron que el joven rey tenía caderas de niña, dientes de conejo, y un pie zambo, una malformación congénita que afecta a los huesos, los músculos, los tendones y los vasos sanguíneos, y puede presentarse en uno o en ambos pies.

La evidencia de las limitaciones físicas del faraón también han sido respaldadas por los 130 bastones encontrados en su tumba.

 

Incesto

La investigación se realizó entre 2010 y 2013, y no solo se circunscribió a Tutankamón o Tut, como prefiere llamarlo coloquialmente Zink. También se analizaron genéticamente sus lazos familiares, lo que permitió determinar que el faraón nació de una relación de su padre Akenatón con su hermana.

El incesto no era mal visto por los antiguos egipcios y se relacionaba con la idea de mantener la pureza de la sangre de los soberanos de Egipto, pero estos desconocían las repercusiones que esta práctica tenía para la salud de cualquier descendencia.

El profesor de cirugía en el Imperial College de Londres, dijo que varios miembros de la familia parecían haber sufrido de dolencias que pueden explicarse por desequilibrios hormonales. “Una gran cantidad de sus predecesores de la familia vivió hasta una edad muy avanzada. Solo su línea inmediata morían temprano, y estaban muriendo más temprano cada generación”, dijo el experto a Daily Mail.

Técnicas y teorías

Zink explica que para realizar la autopsia virtual a Tutankamón y sus familiares, se realizaron tomografías computarizadas, más de 2.000, y para el estudio genético usaron pequeñas muestras de hueso. “La idea surgió porque queríamos entender por qué Tut murió tan joven y quiénes eran sus padres”, agrega Zink, quien se ha transformado en un verdadero detective del pasado. En 2012, publicó un estudio donde afirmó queRamsés III, de la XX dinastía, no falleció de causas naturales, por el contrario, alguien le rebanó la garganta, descifrando un misterio de más de 3.100 años.

Además de las teorías que apuntan a que Tutankamón fue atropellado por un carro o que su muerte fue por problemas genéticos, se esbozan otras tesis que apuntan a que su deceso se debió a la lepra, tuberculosis, una conspiración criminal y hasta una mordedura de serpiente.

Otros han planteado que fue a raíz de la epilepsia, de hecho hace un par de años, el mismo Hutan Ashrafian, hizo una profusa revisión de la historia clínica del faraón y de su familia, concluyendo que su feminizado físico, y el de sus predecesores inmediatos, se debe a una epilepsia que se origina en el lóbulo temporal -probablemente la que padeció Tutankamón y su familia-, que genera la liberación de hormonas que intervienen el desarrollo sexual y que tiene una gran carga hereditaria.

Un ataque epiléptico también sería la razón de la pierna fracturada que luce el esqueleto de Tutankamón, monarca que reinó en Egipto durante un corto período de la primera mitad del siglo 1.300 a.C. Lo más relevante de su mandato fue la devolución de la influencia a los sacerdotes de Amón, tras la experiencia monoteísta de Akenatón.

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