Un lutier valenciano pone a punto los ocho instrumentos de los ángeles músicos que sonarán en la Catedral el viernes

Un lutier valenciano ha puesto a punto durante la última semana los ocho instrumentos medievales que serán empleados por la Capilla dels Ministrers para interpretar el Canto de la Sibila el próximo viernes en la Catedral de Valencia.

Los instrumentos son los mismos que muestran los ángeles músicos de los frescos renacentistas del altar mayor de la Seo: “el salterio, el órgano portátil, el laúd, la viola de Gamba, dos trompetas, el aulóf y el arpa, así como el aro de sonajas”, según han confirmado a la agencia AVAN los organizadores del concierto.

El Canto de la Sibila, que representará en la Catedral de Valencia el próximo 30 de noviembre la Capella dels Ministrers, será precedido por el estreno de un toque de campanas del año 1527 por los campaneros de la propia Catedral.

Durante esta última semana, los instrumentos han permanecido en el taller del lutier valenciano Sergi Martí “donde han sido revisados y puestos a punto, sobre todo ajustando las cuerdas y cambiándolas, tal y como habitualmente se hace cuando son requeridos para ser utilizados en conciertos especiales como éste”, han añadido las mismas fuentes. Desde este lunes, los músicos de la Capilla dels Ministers ya están ensayando con ellos.

Los instrumentos empleados por la Capilla dels Ministers “son utilizados en contadas ocasiones” y se conservan en el Instituto Valenciano de la Música. Estos instrumentos volverán a sonar el próximo 1 de diciembre en la Iglesia de Santa Bárbara de Madrid, en donde se interpretará el mismo concierto.

El Canto de la Sibila es un drama paralitúrgico que antiguamente se escenificaba la noche de Navidad en diferentes catedrales de España, especialmente en las pertenecientes a la antigua Corona de Aragón. Se trata de una de las representaciones más significativas en torno al Nacimiento de Cristo, implantada por Jaime I tras la conquista de Valencia. Tras el Concilio de Trento (1545-1563) se perdió su práctica conservándose sólo en las ciudades de Mallorca, cuya representación fue declarada en 2010 Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, por la UNESCO, y en el Alguer (Cerdeña), ciudad que perteneció a la corona aragonesa.

EML|AVAN|Redaccion

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