Una ciudad sumida en el abandono

Hoy, a pesar del intenso calor, hemos realizado un paseo físico por la ciudad de Valencia, aprovechando las tempranas horas del inicio matutino. No era cuestión de coger un golpe de calor. Esto nos permite escribir el presente editorial.

Nos habían llegado hasta nuestra redacción virtual, una serie de quejas vecinales, las cuales, se hacia imprescindible verlas in situ. Podríamos estar en una alerta no real, a causa de las altas temperaturas. Para nuestra sorpresa, no ha sido producto de la imaginación calenturienta de nadie. Barrio de San Isidro: hemos podido comprobar la presencia de roedores, junto a los contenedores de basura, llenos por cierto, en el espacio destinado a la Estación de Metro-Valencia. Barrio de Malilla: efectivamente, comprobamos como la suciedad y el mugre, son patentes, además de encontrarnos la basura sin recoger. Zona de Cánovas: suciedad, basuras sin recoger, pequeños hurtos en comisiones falleras y en locales comerciales. Barrio del Carmen: calles sin refrescar ni baldear, suciedad, abandono de solares y presencia de indigentes por doquier. Esta es la imágen desoladora que nos hemos encontrado en diversos barrios de la ciudad del Turia. ¿Es ésto turístico? ¿forma parte del paisaje urbano o es un espejismo estival? Como nos atrevemos a vender el producto turístico con marca Valencia, en un momento en el que la urbe presenta tantas deficencias. Claro, podemos decir que las zonas visitadas, no forman parte de la monumentalidad que se vende en los paquetes de turismo. Puede ser cierto. Pero, ¿por que nuestra Lonja de la Seda sigue pintarrajeada y no se ha corregido? Esto si que está dentro del paquete a visitar. ¿Porqué sigue sin funcionar el aire acondicionado de nuestro querido Mercado Central? Eso si, tenemos 50.000 coches oficiales, que cuestan a todos los españoles/as algo más de 1 millón de euros. Curioso. Cuando se ofrece una marca turística, hay que tener en cuenta muchas variables. Sobre todo, la calidad de vida de sus habitantes; la salubridad de sus calles; el cuidado de sus zonas verdes, espacios museísticos -por cierto, ¿para cuando arreglarán el vallado del Museo de San Pio V? Es que es la 2ª Pinacoteca de España y la 1ª de Europa en tablas antiguas. Cuando hemos tenido, hemos gastado alegremente -como las chicas de Colsada, ¿las recuerdan?-. Hay que priorizar y apostar por la limpieza y la salud de nuestros ciudadanos, para así seguir siendo la ciudad turística a la que aspirabamos hace unos años, construyendo grandes obras y haciéndolas funcionar. Seguiremos visitando fisicamente nuestra ciudad de Valencia, y presentándoles cada una de las situaciones, de verdad.

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