Vecinos del Cabanyal piden poder reformar sus viviendas para evitar más derrumbes

Los residentes aseguran que la situación está empezando a ser grave porque no pueden hacer obras de mantenimiento y reforma en sus casas, a no ser que haya situación de riesgo, y las viviendas, no sólo las afectadas por la futura prolongación de Blasco Ibáñez hasta el mar, sino todas las del barrio están sin poder tocarse.

«Como no se pueden hacer reformas, pues aún se deterioran más. De tal manera, que la degradación va avanzando. Incluso hay personas que quieren vender las casas, pero los posibles compradores como no pueden hacer reforma, pues no se arriesgan. No entendemos por qué no se desbloquea ya el tema y por qué sigue en el ministerio una subdirectora general de Patrimonio que bloqueó el Cabanyal», explica Amparo Moliner, de la plataforma ‘Sí volem’.

Desde la asociación de vecinos Cabanyal-Canyamelar lamentan la inacción en el barrio. «Esta semana un señor ha caído al piso de abajo de su casa en la calle de la Reina y ha sufrido daños. Si se llega a producir alguna muerte, a ver a quién pedimos responsabilidades», comenta Vicente Gallart. Estos vecinos piden que se aplique la legislación de edificios de más de 50 años y que se hagan inspecciones.

Cabe destacar que en el Ayuntamiento de Valencia explican que, en este caso, no había ninguna petición de licencia para hacer reformas. También detallan que han pedido al Gobierno que derogue la orden de González-Sinde, pero de momento no hay respuesta oficial.

La cuestión de fondo, según detallan muchos vecinos, es que la gente «ya ni se plantea reformarlas porque sabe que está todo parado». Desde la asociación de vecinos del Cabanyal ponen en entredicho la paralización. Aseguran tener constancia de que se están concediendo «no sabemos con qué criterios licencias a algunas casas que no amenazan ruinas. Nos gustaría saber qué criterios se aplican». En cambio, desde el Consistorio aseguran que sólo se aprueban si hay riesgos o desprendimientos.

Otros colectivos, como la asociación de Comerciantes, Industriales y Profesionales del Marítimo (ACIPMAR) insisten en que es «muy grave que no podamos reformar nuestras propias casas, como vecinos que también somos del barrio. Yo mismo quiero arreglarme un edificio en la calle Barraca y no puedo», comenta Emiliano García, presidente de ACIPMAR.

De hecho, los comerciantes propusieron impulsar un plan comercial para abrir nuevos negocios en calles peatonales del Cabanyal «y no lo hemos podido ir desarrollando porque no se conceden licencias», explica Emiliano García.

Comenta que en Madrid, en el barrio de la Malasaña, «el Ayuntamiento y los comerciantes han transformado un barrio degradado y con prostitución, que está a espaldas de la Gran Vía, en una zona comercial dinámica. Por qué no se deja potenciar el Cabanyal».

Entre los comercios del Cabanyal que se están viendo afectados están las empresas de servicios. Vicente C., que tiene un negocio de reformas, dice que se ha tenido que buscar «clientes en otros barrios porque aquí no dejan reformar nada. Podríamos tener una cartera grande de clientes, por todas las casas que están por arreglar en las calles no afectadas por la prolongación, y no puedo coger ni un encargo, porque paralizan la licencia».

ESMASACTUAL | Redacción

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